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A FONDO-Rosa Díez, la aspirante a acabar con el bipartidismo

27 de Mayo de 2013

MADRID (Reuters) - La figura política emergente en España es la exsocialista de 61 años Rosa Díez, cuyo mensaje a favor de cambiar el sistema desde dentro está atrayendo a votantes frustrados por la crisis económica y la corrupción oficial en la cuarta economía de la eurozona.

Reuters


REUTERS/Sergio Pérez

Aunque carece del discurso estridente antisistema del italiano Beppe Grillo y del héroe de la izquierda italiana Alexis Tsipras, Díez confía en el debate incisivo para ofrecer su mensaje de reforma a un país que ha sido presionado hasta el límite por la crisis de deuda de la eurozona.

Díez abandonó el Partido Socialista hace seis años y formó el partido centrista Unión Progreso y Democracia (UPyD).

Las encuestas muestran que es la política española más valorada en momentos en que una cuarta parte de la población está en el paro y mientras crece el desencanto con la clase política, así como la cantidad de casos investigados en los tribunales por denuncias de corrupción política.

La encuestadora Metroscopia revela que si las elecciones se celebraran ahora, el partido de Díez conseguiría 30 de los 350 escaños en el Congreso de los Diputados, desde los cinco actuales.

Izquierda Unida podría cuadruplicar su presencia hasta los 48 escaños, quizás obligando a uno de los dos grandes partidos políticos, el PSOE o el Partido Popular, a formar un gobierno de coalición por primera vez.

Aunque los grandes partidos esperan recuperar apoyos durante la campaña para las elecciones de 2015, el impacto cada vez mayor de las formaciones más pequeñas está dando lugar a un cambio impresionante y permanente en el panorama político.

"El bipartidismo ha asfixiado a la democracia y eso la gente lo sabe. Hay en España una inmensa mayoría de ciudadanos que quieren un cambio radical pero profundamente institucional. No son antisistema, quieren un cambio radical desde el sistema, y allí estamos nosotros", dijo Díez en una entrevista con Reuters.

Cultiva una imagen inconformista - con un corte de pelo asimétrico y las uñas pintadas de colores distintos - pero sus políticas están lejos de ser revolucionarias. Se define como social liberal que apoya la economía de libre mercado, libertades individuales progresivas y el estado del bienestar.

LA EXCEPCIÓN ESPAÑOLA

Durante los últimos 36 años, el Partido Popular - que actualmente tiene mayoría absoluta en el Congreso - y el PSOE se han repartido el poder y han controlado todo desde las cajas de ahorro hasta el poder judicial debido a la llamada Ley d´Hont, implantada para limitar la proporcionalidad y que favorece a los dos grandes partidos.

Para aprobar leyes han confiado en los votos de los partidos nacionalistas de País Vasco y Cataluña, que a cambio recibieron amplios poderes de autogobierno.

El desafío a ese 'status quo' en España refleja la agitación política en toda Europa, donde populistas y extremistas han sacado provecho de las medidas sobre austeridad, inmigración, recesión y desempleo.

En Reino Unido, una campaña de la ultraderecha para salir de la Unión Europea ha ganado terreno; el cómico convertido en activista Grillo se ha convertido en una fuerza importante en Italia, y en Grecia los izquierdistas radicales y los ultranacionalistas están ganando influencia.

El panorama económico en España es de lo más desolador después de que pinchara el boom de la construcción, secando el crédito bancario y aumentando los concursos de acreedores de las empresas. El desempleo es de alrededor del 27 por ciento.

Pero mientras que el ascenso de los partidos más pequeños ha supuesto una fragmentación desestabilizadora y coaliciones inestables en países como Italia y Grecia, en España, la sombra reciente del franquismo hace que exista poco apetito por el extremismo.

Aquí, el aumento del peso de voces alternativas podría ser un síntoma de maduración de la democracia, según algunos analistas.

"Va a ser muy difícil para los dos grandes partidos recuperar legitimidad. Gobernar será más difícil en el futuro pero soy escéptico sobre un escenario a la italiana. Los españoles son cautelosos con el extremismo", dijo Antonio Barroso, un analista político de la asesoría Teneo Intelligence, con sede en Londres.

El padre de Rosa Díez fue encarcelado por sus ideas políticas durante la dictadura de Francisco Franco, y ella dice que fue criada en la política. Después de la muerte de Franco y la celebración de elecciones democráticas en 1977, Díez dijo que era "lógico" que se involucrara en la política, donde ha estado desde entonces.

La líder de UPyD ha conseguido apoyos tanto desde la izquierda como desde la derecha por sus puntos de vista proeuropeos y su línea centrista.

"Voté por ella en las ultimas elecciones, por su carisma. Me pareció una mujer atrevida y diferente que iba a romper moldes e iba a hacer cosas diferentes. Estaba decepcionado con la alternancia de los dos grandes partidos", dijo José Miguel Delgado, de 47 años y técnico industrial.

BANCOS IMPRUDENTES

Díez ha sacado provecho de la indignación pública por el costoso rescate a los bancos que durante el boom de la construcción concedieron préstamos desenfrenadamente.

"Tiene un gran olfato para el cambio social y es capaz de convertir eso en ideología de partido", dijo un rival político que ha trabajado con ella en el Congreso durante muchos años.

UPyD se ha querellado contra ex responsables de Bankia, que casi fue a la quiebra el año pasado y recibió el mayor rescate en la historia del país.

El rescate ocurrió en el mismo momento en que el Gobierno recortaba gastos en sanidad y enseñanza públicas y cada vez más españoles se quedaban sin trabajo, sin poder pagar sus hipotecas y perdiendo sus casas.

El PP ha visto como su apoyo menguaba hasta alrededor del 29 por ciento desde el 45 por ciento en las últimas elecciones, mientras el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, toma medidas económicas impopulares. Su credibilidad también se ha visto dañada por la investigación de las denuncias de que miembros de su partido canalizaron donaciones de empresarios hacia líderes de la formación.

NUEVA HEROÍNA

Los españoles están optando no sólo por líderes políticos alternativos como Díez y Cayo Lara, el coordinador general de Izquierda Unida, de 61 años, que está recogiendo los votos de socialistas desilusionados.

También se están implicando cada vez más con movimientos sociales.

Una nueva heroína para muchos es Ada Colau, de 39 años, líder de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), un movimiento que ayuda a los desempleados endeudados con una hipoteca a luchar con los bancos. El año pasado, 39.000 familias tuvieron que dejar sus casas debido a problemas con las hipotecas. De ellos, casi 3.000 fueron desahuciados.

La PAH tiene una aprobación del 71 por ciento, según un reciente sondeo de opinión, mientras los políticos en general son la institución peor valorada en el país, con una desaprobación del 93 por ciento.

Colau, que cuenta que la gente la para por la calle para pedirle que se presente a las elecciones, ha rechazado entrar en política como insinuó la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que deberían hacer.

"¿Cuál habría sido el resultado? Que yo sería una diputada de un partido minoritario de la oposición en Cataluña y de vez en cuando podría hacer una pataleta en el Parlamento catalán y tendría mil veces menos capacidad de incidencia que la que tenemos ahora desde la Plataforma", dijo a Reuters.

PAPEL LIMITADO

Díez, mientras tanto, disfruta de un perfil alto durante sus debates con Rajoy en las sesiones de control al Gobierno semanales.

Los españoles concedieron una nota de 3,96 a Díez en un sondeo de Metroscopia este mes, mientras que Rajoy obtuvo un 2,44 y el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba un 3.

Aunque ahora está bien considerada, podría serle difícil mantener un papel simultáneo como rebelde y operadora política.

"Yo esperaba de ella que intentara hacer grandes cambios", dijo el votante José Miguel Delgado, que sostuvo que quizá cambie su voto en las próximas elecciones ya que esperaba que hubiera aplicado más presión al PP y al PSOE.

Sus críticos dicen que el ascenso de Díez se verá limitado por su objetivo de devolver poderes al Gobierno central que han sido transferidos a los gobiernos de Cataluña y País Vasco, y por la falta de detalle en su política económica.

Díez rechaza las críticas y señala sus iniciativas para cerrar empresas públicas e instituciones innecesarias, simplificar los contratos para abaratar la contratación y el despido y unificar las normas empresariales en toda España.

La líder reconoce que será difícil para su formación conseguir un gran resultado a menos que se reforme la ley electoral que dificulta a los partidos minoritarios obtener representación más allá de las grandes ciudades, Madrid y Barcelona.

Los expertos dudan de si existe voluntad política para revisar el sistema electoral y destrozar las bases de poder que populares y socialistas tienen en los gobiernos locales.

"Si tienes una sociedad en la cual la mayoría de la gente se está beneficiando del proteccionismo o de favores del sistema político, es muy difícil ver que ese mismo sistema vaya a acabar con eso mismo", dijo Jonathan Hopkin, experto en políticas en la London School of Economics.

Un escenario en el que UPyD e Izquierda Unida podrían brillar será en el de las elecciones al Parlamento Europeo del próximo año, donde se espera que obtengan un número significativo de escaños ya que ese recuento se hace estrictamente con bases proporcionales.

/Por Fiona Ortiz y Elisabeth O'Leary/

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