08 de Abril de 2020 | 04:36
LEGAL TODAY. POR Y PARA ABOGADOS
 

Herramientas para el texto

Carlos Gámez, Director – Clients & Partners, Legal Tech Innovation en Thomson Reuters

“El cliente de servicios legales se está comportando como cualquier usuario moderno de productos o servicios”

9 de Marzo de 2020

Durante el pasado fin de semana diferentes profesionales del sector legal y tecnológico en diferentes partes del mundo y de forma simultánea, se han unido en el Global Legal Hackathon 2020 para desarrollar soluciones innovadoras que mejoren la industria legal a nivel global.

  • El experto ha participado en el Global Legal Hackathon 2020
LegalToday

Carlos Gámez (segundo por la dcha), durante su intervención en la mesa redonda. Ampliar Imagen

Se trata del Hackathon Legal más grande del mundo pues tiene lugar de forma simultánea en numerosos lugares del planeta. En la edición anterior participaron más de 6.000 personas en 46 ciudades y 24 países diferentes.

Durante tres días, técnicos, juristas, diseñadores y otros profesionales han trabajado conjuntamente para crear soluciones tecnológicas que resuelvan retos relacionados con la justicia, bien a nivel social o bien a nivel empresarial.

En Madrid y con San Pablo CEU como anfitrión, se celebraron varias mesas redondas, entre las que cabe destacar la que llevaba por título Prestación disruptiva de servicios jurídicos. En este panel de expertos participó Carlos Gámez, Director - Clients & Partners, Legal Tech Innovation en Thomson Reuters, una de las mayores autoridades en la materia a nivel mundial, y con quien hemos mantenido una interesante conversación sobre los puntos nucleares de su intervención en el evento.

En pocas palabras, ¿qué es la disrupción?

Hay una frase de Ernest Hemingway aplicable a la disrupción: es el cambio de paradigma que sucede de dos maneras, gradualmente y luego de repente.

¿La disrupción es un fin en sí misma? ¿para qué? ¿por qué? ¿Cómo?

La disrupción no es un fin en sí misma, sino un ajuste para resolver necesidades puntuales que paradigmas o modelos existentes no están resolviendo del todo. Una disrupción es el aprovechamiento de una oportunidad o arbitraje que llega a ser tan grande que crea un nuevo paradigma.

¿Qué cambios en la prestación de servicios crees que espera el cliente?

Estamos viendo que el cliente de servicios legales se está comportando como cualquier usuario moderno de productos o servicios. Espera que sus asesores entiendan su contexto y empaticen. Tiene más información a la mano y en el caso de departamentos jurídicos corporativos, mayor presupuesto y margen de maniobra, pero también responsabilidad para ejercerlo de manera informada.

¿Qué retos tienen las estructuras tradicionales?

Las estructuras tradicionales están diseñadas para ofrecer un servicio consultivo. El cliente va con el proveedor y hace una pregunta o expresa una necesidad y luego los prestadores del servicio ejecutan tras bambalinas. La tendencia es que los clientes están tomando más control y participando activamente en la definición del problema y en la resolución del servicio. El modelo se está haciendo más colaborativo. Es decir, que el que el cliente participa en el diseño del servicio, incluso en la desintermediación de las fases del servicio, optando por incluir a diversos participantes o proveedores alternativos de servicios o de tecnología.

Aváncenos algunas predicciones para los próximos años

Veremos la consolidación del empoderamiento de clientes y de usuarios de servicios legales, que tendrán más información para evaluar a sus abogados, escoger proveedores alternativos e incluso hacerse cargo de la resolución de su necesidad legal de manera personal, utilizando herramientas tecnológicas y de autoayuda. Podrán resolver controversias y necesidades legales utilizando sistemas paralelos a la administración de justicia, como arbitraje, mediación o incluso aprovechando políticas de seguros comerciales ofrecidas por aseguradoras o los propios proveedores del servicio o producto adquirido.

¿Cuál será la figura del abogado de empresa?

Los clientes corporativos seguirán profesionalizándose, empezando por la emergencia de profesionales de operaciones legales. El enfoque no sólo será generar eficiencias en el manejo del departamento jurídico y su utilización de proveedores externos, sino también habrá más escrutinio en el manejo del riesgo.  La función del abogado de empresa será cada vez más la de un asesor de confianza que comprende las necesidades del negocio. Tendrá herramientas tecnológicas, además de proveedores externos de servicios, para formarse una opinión y tomar acción ante riesgos legales identificados.  Veremos que seguirán trabajando con especialistas externos. Sin embargo, al tener más control sobre la definición de la necesidad legal y del problema del negocio, también tendrán más control sobre la planeación del servicio o la solución, incluyendo la selección de asesores (no siempre abogados) y herramientas tecnológicas que lo ayuden a hacer mejor su trabajo. Se hará outsourcing ya no del problema, sino de componentes específicos de la solución que ayudó a diseñar.

  • Comparte esta noticia en linkedin

Te recomendamos

  • Aranzadi-one

    Aranzadi One

    Aranzadi One, la manera más sencilla de agilizar el día a día de los despachos pequeños y abogados autónomos por solo 110€ al mes. Incorpora un software de gestión, que ofrece una solución integral para la realización de todas las tareas administrativas de tu despacho, y una base de datos jurídica para encontrar información legal fiable.

Búsqueda en noticias
 
 

Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Antes de continuar por favor lea nuestra nueva Declaración de Privacidad. Además utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y poder ofrecerle las mejores opciones mediante el análisis de la navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Para más información pulse aquí.   Aceptar