23 de noviembre de 2017 | 09:14
LEGAL TODAY. POR Y PARA ABOGADOS
 

Herramientas para el texto

Blog Fiscalidad Internacional

15 de Mayo de 2017

Guillermo Salceda Pacheco

Asesor fiscal internacional
Linkedin

Un poquito de historia reciente para recordar hacia dónde vamos

Ríos de tinta más caudalosos que el Ebro y el Tajo han corrido (y lo que te rondaré morena….) sobre el celebérrimo plan BEPS con el que la OCDE (léase, las autoridades fiscales de ese selecto club de economías desarrolladas) pretende modificar tanto el paradigma como la praxis de la fiscalidad internacional, lo cual es lógico y natural tomando en consideración la envergadura de tamaña empresa.


El problema es que el cerebro del ser humano (medio, como servidor que aquí escribe) no siempre tiene suficiente capacidad para retener, comprender, sintetizar y aplicar en la práctica semejante cantidad de información, y eso muchas veces nos lleva a perder la esencia de las cosas.

Recientemente asistí a una jornada más (de tantas que se organizan, afortunadamente; porque siempre resulta un placer escuchar la palabra de los que más saben) sobre cuestiones de esta naturaleza, en la que uno de los conferenciantes tuvo el acierto de rememorar, breve y sucintamente, los orígenes del plan BEPS. Y digo que fue un acierto porque, a veces, recordar el punto de partida nos sirve para redirigir nuestros pasos en la dirección adecuada o, al menos, para recordar hacia dónde vamos.

En síntesis, a finales de la década de los 90's del pasado siglo XX (que se dice pronto) las autoridades fiscales (como no podía ser de otra manera) empezaron a advertir y a denunciar la existencia de determinadas prácticas que, si bien es cierto que estaban amparadas tanto por convenios de doble imposición como por normas jurídico - tributarias de algunos países y, por ende, que no conculcaban la literalidad de las normas tributarias (ni nacionales ni internacionales), sin embargo estaban provocando una pérdida de ingresos fiscales a nivel global, ya sea en uno o varios países, precisamente a través de todas aquellas conductas y figuras que el plan BEPS pretende atajar: uso abusivo de convenios de doble imposición, estructuras e instrumentos híbridos, trasvase de beneficios a jurisdicciones de nula o baja tributación mediante la distorsión de precios en operaciones entre partes vinculadas y opacidad en la información, entre otros elementos.

Es a partir de ese momento cuando se empieza a considerar que, tal vez, las estructuras que sustentaban la fiscalidad internacional estaban empezando a quedar desfasadas y obsoletas ante la evidencia de tales acontecimientos y, además, no eran capaces de dar respuesta a un nuevo modelo de economía digital basada en el comercio electrónico (que como tal, carece de referencias territoriales que resultaban determinantes en la aplicación de la norma tributaria).

Adicionalmente, la fiscalidad internacional se limitaba, en esos momentos, a dar respuesta a situaciones en las que se producía una doble imposición internacional mediante la regulación de relaciones bilaterales (esto es, mediante convenios bilaterales de doble imposición, si bien es cierto que tal regulación estaba basada, en la mayoría de los casos, en el modelo de convenio de la OCDE o de la ONU), pero carecía de respuesta para las situaciones que, lejos de generar doble imposición, lo que originaban era una ausencia de ingresos fiscales en los dos países de la relación económica (esto es, desimposición tributaria; y es que, como siempre, la realidad suele ir unos cuantos pasos por delante del legislador).

Y fue de esta manera como se empezó a gestar la idea de poner en marcha un conjunto de medidas que (i) diesen respuesta a los retos que planteaba la economía digital en el ámbito de la fiscalidad, (ii) permitiesen atacar la desimposición que generaba la aplicación abusiva de convenios y las estructuras e instrumentos híbridos, (iii) contribuyesen a dotar de mayor visibilidad y transparencia las relaciones entre partes vinculadas y (iv), en definitiva, que permitiesen evitar la pérdida de ingresos fiscales a nivel global.

Y, de ahí, "el nombre de la criatura", que constituye una palmaria declaración de principios pues, recordemos una vez más, que BEPS es el acrónimo anglosajón de "Base erosion and profit shifting". Es decir, un plan dirigido a luchar contra las prácticas susceptibles de erosionar las bases imponibles (nacionales) mediante la deslocalización artificiosa de beneficios empresariales y la opacidad de la información.

Y, ¿por qué cuento todo esto ahora, cuando tanto se ha hablado en este blog sobre BEPS, CBCR, precios de transferencia, convenio multilateral, cadena de valor, medidas de política tributaria, aplicaciones y sistemas de reporte de la información, etc? Pues porque creo que, de vez en cuando, es bueno recordar el origen, la esencia y la finalidad primordial de los grandes proyectos para evitar que tanta información de tipo técnico nos sature y nos haga olvidar hacia dónde vamos que, de hecho, fue lo que me sucedió cuando estaba preparando el tema que iba a tratar en este post (y que trataré próximamente: cláusula anti abuso PPT vs LOB, y los efectos que tendría una u otra en la red de convenios de doble imposición de España).

Así pues, los objetivos de BEPS se pueden sintetizar de la siguiente manera:

    (i)  El básico y primordial: Incrementar el nivel de recaudación tributaria a nivel mundial y, además, que cada país reciba la parte que le corresponda en función del valor real de los actos y operaciones que tienen lugar en su territorio.

    De ahí, la necesidad de analizar la cadena de valor de las operaciones transnacionales mediante un adecuado suministro de información (CBCR)

    (ii) Evitar la doble imposición pero, también, la doble no - imposición (esto es, la desimposición).

Este es el espíritu de BEPS, por encima de su literalidad. Lo importante es que tanto los contribuyentes como las autoridades fiscales y los tribunales de justicia recuerden ese espíritu cuando les toque interpretar y aplicar las normas en las que pretende plasmarse tal espíritu.

La opinión expresada en este artículo es exclusiva de su autor, y no puede ser imputada, asociada o relacionada con ningún miembro o persona de su entorno.


Vote:
|| || || || |
Resultado:
9 votos
  • Comparte esta noticia en yahoo
  • Comparte esta noticia en technorati
  • Comparte esta noticia en digg
  • Comparte esta noticia en delicius
  • Comparte esta noticia en meneame
  • Comparte esta noticia en linkedin

Te recomendamos

  • Revista Fiscalidad Internacional y Negocios Internacionales

    Revista Fiscalidad Internacional y Negocios Internacionales

    Publicación científica de periodicidad cuatrimestral especializada en la fiscalidad internacional y en la contratación de negocios transnacionales que aborda la incidencia tributaria y mercantil de las inversiones exteriores en España y de las operaciones con transcendencia internacional de nuestras empresas.

Blog


Datos personales

Actualmente, los estados son cada vez menos soberanos para implementar medidas fiscales de calado internacional. Los sistemas fiscales son muy similares y ...ver perfil

Archivo del blog

 
© Editorial Aranzadi S.A.U
 
 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y poder ofrecerle las mejores opciones mediante el análisis de la navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Para más información pulse aquí.   Aceptar