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Blog Manual Interno de Gestión

3 de Octubre de 2014

Óscar Fernández León

Abogado. Experto en habilidades profesionales
@oscarleon_abog

¿Cómo será mi despacho en el futuro?


Más tarde o más temprano, el abogado necesita hacer un alto en el camino con la finalidad de visualizar, de forma anticipada, cómo será su despacho en el futuro.  

Este proceso, aparentemente sencillo, tiene una importancia de primer orden para nuestro crecimiento profesional y personal, ya que partiendo de nuestros deseos e ideales, vamos a adoptar la primera decisión estratégica por la que definiremos con claridad y precisión que es lo que deseamos conseguir profesionalmente; cual es nuestro propósito y, en definitiva, nuestra VISION.

Para ello, lógicamente, no basta realizar una definición fría y aséptica de lo que deseamos para el futuro en el ámbito profesional. Es preciso llegar más lejos. Se trataría de traducir a la realidad nuestros deseos a través de un verdadero proceso de reflexión honesta, que va a desembocar en un proyecto que se va a hacer realidad (profesionales, recursos humanos y materiales, ubicaciones, clientes, escenarios, especialidades, etc...). En dicho proceso, tendremos que descubrir las razones que nos impulsan a alcanzar dicho objetivo; cómo y cuando lo alcanzaré; de que medios dispondré; las dificultades a las que me enfrentaré, etc...Para ello, los objetivos que van a conformar esa visión  han de entenderse como elementos de un verdadero sueño, es decir, de aquello que realmente desearíamos para nuestra actividad profesional como un ideal en el que todos los que participáramos disfrutásemos al llevarlo a cabo y que, a su vez, nos permitiera y facilitara cumplir los otros retos y proyectos que cada uno de nosotros  reservamos para nuestra vida privada.

Con la determinación de la visión del despacho, conseguimos diversos objetivos:

Siguiendo a Stephen Covey, al diseñar una visión asumimos un compromiso y empezamos a establecer una integridad que nos proporciona la conciencia de autocontrol, el coraje  y la fuerza de adoptar más responsabilidades, evitando con ello auto excusas que solemos utilizar para no cumplir con lo que debemos hacer. De hecho, cuanto más claro vemos el objetivo y mas reflexionamos sobre sus ventajas, más fácil será vencer las dificultades que, de seguro, surgirán en el camino.

Igualmente, la visión nos facilita un método a modo de guía para la toma de decisiones. Si conocemos nuestro compromiso y sabemos lo que tenemos que hacer para conseguir el objetivo de nuestra visión, nuestra actuación será más coherente. Gracias al método estaremos más alerta, dispuestos a aprovechar cualquier oportunidad que se nos presente para conseguir nuestro gran objetivo.

Finalmente, la visión cohesiona al grupo, ya que existe una nueva responsabilidad que es compartida por todos. La adhesión del grupo a la visión y a las responsabilidades derivadas de la misma es determinante, por lo que es conveniente que los integrantes del despacho, y no sólo el titular, participen en la elaboración de la visión.

Como conclusión, a la hora de establecer la visión de nuestro despacho no podemos olvidar lo siguiente:

  • La visión se alcanza "soñando" con lo que deseamos antes de que se convierta en una realidad.
  • La visión ha de ser expresada de forma positiva, de forma que nos haga crecer personal y profesionalmente.
  • Establecer la visión no es privilegio exclusivo del líder, sino tarea de todos los que conforman el despacho, quienes deberán aceptarla.
  • Como en la fijación de objetivos, en el concepto de visión no valen las generalidades. Hay que ser concretos, definiendo con claridad y precisión lo que deseamos conseguir para que todos podamos contribuir, sin dudas, a su logro.
  • Una vez definida la visión, deberemos persistir en nuestro sueño, representándonos mentalmente su logro, lo que nos ayudará a recorrer el camino que iremos creando.
  • Una vez establecida la visión, deberán ponerse en marcha las oportunas decisiones estratégicas para conseguir alcanzarla.

Para concluir, señalar que la visión es un concepto mucho más amplio que el de la misión. La visión es nuestro proyecto de futuro, lo que queremos ser, mientras que la MISIÓN es cómo vamos a lograr cumplir con ese sueño ¿Qué tendremos que hacer? Esa es nuestra misión.

¿Quieres saber como será tu despacho dentro de un par de años? : Empieza a soñar.

Este y otros post y artículos de Legal Today podrá encontrarlos en la página web del autor

 



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