14 de noviembre de 2019 | 09:02
LEGAL TODAY. POR Y PARA ABOGADOS
 

Herramientas para el texto

Blog Manual Interno de Gestión

10 de Julio de 2014

Óscar Fernández León

Abogado. Experto en habilidades profesionales
@oscarleon_abog

Los abogados tenemos mucho que aprender de Boris Becker

Circula por internet la transcripción de una entrevista radiofónica realizada tras un torneo al tenista Boris Becker que por su sencillez y contundencia es referente obligado cuando se trata de analizar las claves del éxito. En dicha entrevista el campeón nos ofrece un mensaje en el que desgrana los tres elementos integrantes de su éxito, factores que con la debida adaptación pueden ser traspuestos a nuestra actividad profesional, lo que sin duda nos ayudará a reflexionar sobre el papel que aquellos tienen o pueden alcanzar en nuestro caso particular.


La parte de la entrevista a la que me refiero dice así:

    "Usted empezó a ganar torneos a una edad muy temprana, ¿siempre recuerda haber sido campeón?" preguntó el periodista.

    -"No" contestó el tenista.  -"Aunque, cuando era más joven, había sido seleccionado como una futura promesa, otros muchachos eran mejores que yo y parecían tener mejores cualidades. Con frecuencia me ponían a jugar con las mejores tenistas femeninas, pues consideraban que eran rivales más apropiados para mí que los otros muchachos de mayor talento natural"

    -"¿Y dónde están ahora esos tenistas talentosos?", preguntó el entrevistador. -"¿Qué fue de todos ellos?"

    -"Pues es fácil de explicar", dijo el campeón. -"Sencillamente no triunfaron. A pesar de todo su talento no tenían lo que hace falta para ser un campeón"

    - "¿Y qué hace falta?" pregunto el periodista.

    -"No basta con quererlo sólo lo suficiente. Tienes que quererlo con toda tu alma" susurró Becker.

    -"¿Es ese el secreto?" inquirió  el periodista.

    -"Hay algo más", meditó el campeón. "Se requiere disciplina. Al margen del talento natural que tengas, tienes que tener disciplina para alimentarlo y desarrollarlo. Tienes que establecer un orden de prioridades y renunciar a muchas cosas que pueden parecer también muy atractivas"

    -"¿Es ese entonces el secreto?" se impacientó el entrevistador.

    -"Aún hay otra cosa más", dijo el tenista. "Esta última clave es más dura y exigente que las dos primeras juntas. Se necesita humildad, no importa lo bueno que seas. Se necesita humildad para escuchar a los preparadores, aceptar otros puntos de vista, probar otras posibilidades y admitir que no lo sabes todo.  Todo ese coctel es el auténtico desayuno de los campeones de verdad.

    Y estas tres cosas son el secreto de mi éxito".

Preciosa entrevista, sin duda.

Resumiendo: el tenista alemán cita al menos tres elementos que constituyen el secreto de su éxito y que le han permitido triunfar en lo que hace:

  • Querer con toda su alma lo que hace y querer ser el mejor.
  • Disciplina y constancia.
  • Humildad.

Tomando prestadas dichas cualidades, las claves del éxito de esta magnífica leyenda del tenis son perfectamente extrapolables a nuestra actividad. Veámoslo.

En cuanto a la primera cualidad, considero que de la misma participa el verdadero aspecto vocacional de la profesión en el sentido de la llamada o voz interior que sentimos y nos impulsa hacia el ejercicio de nuestra profesión, un querer, un ideal, algo que nos exige una determinada exclusividad hacia algo.  Al derivar de nuestro interior, la vocación logra aunar la fuerza de la elección, materializada en el deseo de hacer algo muy concreto con la realización de un fin o propósito en el que presumiblemente nos sentiremos felices y no dudaremos en llevarlo a cabo con entrega, esfuerzo y pasión. La vocación conlleva ineludiblemente el disfrute de lo que se hace, y con ello llega el deseo de ser el mejor, de desarrollar nuestra actividad con calidad, excelencia y deseo de triunfar.

Aquel que durante su ejercicio profesional sienta la fuerza de la vocación, será un verdadero triunfador de la profesión.

La disciplina o constancia es la virtud que nos lleva a que una vez tomada una determinación o decisión concreta, se lleve a cabo lo necesario para alcanzar las metas, aunque surjan dificultades externas o internas o disminuya la motivación personal, gracias a un esfuerzo continuado para pasar a la acción venciendo las dificultades y venciéndonos a nosotros mismos. Como decía Unamuno, la voluntad de la acción nunca es excesiva, porque hay que querer siempre, «querer aun cuando no se pueda». De forma más sencilla, y como enseña el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la perseverancia es el mantenerse constante en la prosecución de lo comenzado, en una actitud o en una opción.

La constancia, al igual que la fortaleza, es una virtud imprescindible para nuestra profesión, ya que la voluntad perseverante es necesaria tanto en el estudio y preparación de los asuntos como lo es a la hora de defenderlos ante un Tribunal. Si conseguimos adquirir retos concretos y cumplirlos en el momento adecuado; si terminamos lo que empezamos tal y como habíamos previsto; si no nos desalentamos ante las adversidades; si aprendemos a esperar y mantener el esfuerzo de principio a fin, qué duda cabe que habremos desarrollado una habilidad esencial para cumplir con nuestros sueños.

Finalmente, la humildad del campeón ¡ Que difícil de llevar! Humilde es el que hace el esfuerzo de escucharse y aceptarse a si mismo y a los que lo, dejando a un lado la arrogancia. A través de la humildad y a pesar de nuestra experiencia, no ponemos límites al deseo de mejorar y crecer a través de los consejos y ayuda de los demás a quienes aceptamos y reconocemos como homólogos a nosotros en capacidades intelectuales, emocionales y físicas. El ser humilde se conoce a si mismo y aprovecha sus cualidades para actuar en continuo crecimiento  y superación, pues jamás se pondrá límite al aprendizaje en el que los terceros tendrán una intervención decisiva. La humildad es fortaleza, que no debilidad.

Por ello el abogado debe ser humilde a través de la reflexión continua de sus capacidades reales, reconociendo sus deficiencias, y haciendo lo posible por superarlas a través de la autoayuda y la ayuda de los demás. Todos los abogados somos conscientes que los momentos positivos y negativos están esperando en el umbral del despacho para entrar sin criterio uniforme alguno dando lugar a rachas mejores y a otras peores. Y ahí es donde el abogado debe ser humilde, tanto en la victoria como en la derrota.

Y para concluir esta reflexión, que mejor que traer un texto de Confucio que tomé prestada para mi página web y que considero resume perfectamente las cualidades (pues de ello estamos hablando) de un buen abogado que busca siempre el triunfo:

"Hay tres veces tres cosas que no deben olvidarse:
Ser claro en la visión,
rápido en el escuchar,
afectuoso en la expresión,
respetuoso en la conducta,
verdadero en la palabra,
serio en el deber,
inquisitivo en la duda,
dueño de sí mismo en la ira,
benigno y justo cuando el carro del triunfo se ha detenido en nuestra puerta"

Este y otros post y artículos de Legal Today podrá encontrarlos en la página web del autor


  • Comparte esta noticia en linkedin

Te recomendamos

  • Mailings para un joven abogado

    Mailings para un joven abogado

    El abogado novel, a pesar de la fuerza e ilusión que lo impulsa, vive en sus primeros avatares profesionales rodeado de multitud de inquietudes, dudas y preocupaciones, todas ellas alentadas por el desconocimiento de numerosos aspectos de la profesión, que solo se podrán conocer en su justo término gracias a la acumulación de experiencias que dan los años de práctica.

Blog


Datos personales

UN MANUAL INTERNO DE GESTION CONVERTIDO EN BLOG. Verdaderamente ilusionados, Óscar Fernández León y Eduardo Olarte Soto, lanzamos este blog cuya finalidad es ...ver perfil

Archivo del blog

 
 

Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Antes de continuar por favor lea nuestra nueva Declaración de Privacidad. Además utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y poder ofrecerle las mejores opciones mediante el análisis de la navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Para más información pulse aquí.   Aceptar