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Gestión del conocimiento

7 de Octubre de 2008

Contenido de Buenas prácticas:

¿Por qué el conocimiento?

Pablo L. Belly,
presidente y fundador de Belly Knowledge Management International


En las organizaciones de esta nueva era el valor de lo tangible está dado por el hincapié que se hace en lo intangible, ya que lo tangible es una consecuencia de lo intangible. Por este motivo las compañías que quieran prosperar deberán enfocarse en los conocimientos como generadores de valor.

El valor que tiene el conocimiento lo venimos incorporando desde muy chicos. En mi caso particular, les decía a mis padres que no quería ir más al colegio, además rezongaba cuando me mandaban a estudiar inglés. No quería saber nada, pero igual iba; ellos sabían perfectamente que ese conocimiento me iba a ser útil para el futuro, y desde luego que no se equivocaron.  

La frase que se me viene a la mente es: "el saber no ocupa lugar". En el pasado el conocimiento tenía el mismo significado que tiene ahora, lo que sucede es que antes no se le daba el valor que merecía porque había otros bienes tangibles que superaban el valor de este intangible. Las máquinas de la era industrial, los recursos naturales de la era agraria, la información de la era de la información y la tecnología de la era digital suplantaban el valor del conocimiento para ponerlo en otro plano inferior en importancia.

Lo que ha cambiado no es el valor del conocimiento, si no el valor que le asigna el mercado. Siempre fue importante, la única diferencia es que es ahora se coloca en primer plano. En la economía de hoy todo lo que compramos o consumimos tiene una elevada carga de conocimientos depositados. Cuando compramos un pasaje en avión no estamos pagando un pedazo de papel que indica el asiento, el número de vuelo y el horario. Estamos pagando lo que hay detrás de ese papel, es decir lo intangible, que no se puede ver ni tocar (el conocimiento depositado en el software de reservas, la tecnología depositada en el avión, la capacitación de los pilotos, el idioma de las azafatas, la capacitación de las personas que están en la atención al publico, etc.).

El valor de los conocimientos también favorece al capital humano, pero quizá sea un poco más difícil de entender para el management, ya que si hablamos de tangibles se puede comprender que si tengo U$S 500 y lo divido entre dos personas, sé que corresponden U$S 250 para cada una; pero al dividir los conocimientos no se resta, sino que se multiplica. Si la persona de atención al público sabe cómo tratar a la gente y la persona del departamento contable sabe de números, al intercambiar los conocimientos ambas se ven favorecidas y obtienen más valor. Ahora no sólo sabe atender al público, sino que además sabe de números.

El compartir conocimientos incrementa el valor del capital humano, pero para llevarlo a transformarse en capital intelectual hace falta una gestión que lo transforme en capital organizacional y capital mercado como paso previo. De eso hablaremos más adelante, pues ahora nos encargaremos de abordar los aspectos básicos para la generación de valor mediante el conocimiento.

Multiplicar el conocimiento se da en muchas ocasiones de manera informal, en charlas extra laborales, radio pasillo, almuerzos, cafés, etc. Estos encuentros casuales son una fuente importante en donde los empleados comparten conocimientos. La función del management es capitalizar esa fuente de valor para volcarlo en mejorar los productos, servicios, sistemas u otra acción concreta.

P.M Romer sostiene que "tan pronto como empezamos a calcular el valor del conocimiento, nos introducimos en extrañas situaciones en las que el conocimiento no se utiliza como debería. Esto es simplemente parte de la vida".

El management debe tener el enfoque puesto en incorporar esta mentalidad y accionar como organizador, creador de caos y de orden al mismo tiempo. En caso de que sean gerentosaurios, el proceso es un poco más complejo porque primero habrá que desaprender para luego aprender a que no están allí para controlar sino más bien para liberar, organizando los conocimientos para capitalizarlos e incrementar el valor del capital intelectual.

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