15 de Noviembre de 2019 | 05:18
LEGAL TODAY. POR Y PARA ABOGADOS
 

Herramientas para el texto

Marketing

4 de Noviembre de 2019

Arrogancia del abogado y marketing jurídico

La arrogancia es un antivalor presente en muchos profesionales, y muchas veces no tenemos presente que es un antivalor.

Francesc Domínguez,
Socio de Barton Consultants, SL
Autor del libro "De despacho competente a despacho competitivo: Cuéntame cómo conseguirlo" (Ed. Aranzadi)


La arrogancia nos impide crecer como profesionales, a diferencia de su opuesto, la humildad, un gran valor.

Son numerosos los abogados que comentan que "en la profesión hay mucho ego", egocentrismo y probablemente ese es también uno de los factores que, junto con el individualismo de muchos abogados, explican su escasa tendencia a trabajar en equipo y, por extensión, a consolidar despachos más grandes; grandes no solo de tamaño sino sobre todo, y es lo esencial, con "más marca".

La arrogancia suele ser un gran limitador para la carrera profesional del abogado que la tiene, porque, en la práctica, significa que el letrado se siente "el centro del mundo" y superior a otros. Desde el punto de vista de su faceta comercial, ese tipo de profesionales suele centrar sus interacciones con los clientes potenciales en la argumentación y mucho menos en la formulación de preguntas, por lo que poco aprende. Y "aprender" es esencial para "vender" o, mejor dicho, ayudar al cliente potencial a contratarnos, si por competencia y valores podemos y queremos asesorarle.

Es preguntando como podemos aprender y en el caso del proceso de contratación de los servicios jurídicos o profesionales, preguntar es clave:

"Vender = preguntar"

La conducta del arrogante se rige en último término por temores o problemas de autoestima no trabajados, que intenta ocultar o evitar que se perciban mediante un comportamiento característico.

En marketing jurídico y, más concretamente, en la gestión de la marca personal del abogado (personal branding) existen varias bases del éxito como profesional, una de las cuales es el autoconocimiento. Si conocemos el efecto que causamos en los demás, y queremos mejorar, surgirán nuevas oportunidades que merece la pena explorar.

 
  • Comparte esta noticia en linkedin

Te recomendamos

 
 

Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Antes de continuar por favor lea nuestra nueva Declaración de Privacidad. Además utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y poder ofrecerle las mejores opciones mediante el análisis de la navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Para más información pulse aquí.   Aceptar