23 de Junio de 2017 | 07:20
LEGAL TODAY. POR Y PARA ABOGADOS
 

Herramientas para el texto

Artículos de Opinión

Clases magistrales

17 de Mayo de 2011

Asun Sola Pascual,
Abogada y colaboradora del Bufete de Chelo Sola Pascual


Los viernes, acostumbro a echarme una cabezadica después de comer. Pero he aquí que ayer me resultaba tarea imposible. Tenía el televisor encendido (en ocasiones, es un remedio perfecto contra el insomnio) y había algo a mi alrededor que me incordiaba. Abrí el ojo "izquierdo" y zas, descubrí el motivo de mi desvelo. Un gallinero de tertulianos de un popularísimo programa del corazón discutían airadamente sobre el juicio de la denominada «operación Karlos», proceso conocidísimo porque se juzga a la esposa famosa de un famoso torero por delitos contra la Seguridad Social. Inesperadamente tuve la suerte de asistir (y gratuitamente) a una  clase magistral de Derecho Procesal y Penal. Vean. ¿Será absuelta o condenada la famosa esposa del famoso torero?. Unos aventuraban que sería absuelta porque, ojo, no se olviden que ha contratado los servicios de un prestigioso Abogado y  es indudable que, a su pericia profesional, hay que añadir las enormes cantidades de dinero que puede hacer circular fácilmente por los juzgados. Citaban el ejemplo del caso OJ Simpson en los EE.UU. Otros, con su verborrea habitual, arriesgaban a que sería condenada, porque hay pruebas "incontestables", así, literal, pruebas "incontestables". Es decir, el tertuliano que hizo esta afirmación tan  contundente, imagino (digo yo) que habrá estudiado y analizado el sumario, tal y como lo habrá hecho El Ministerio Fiscal que se encarga de la acusación. Pero evidentemente no, así que en definitiva, un espectáculo. No voy a entrar en el debate de si sería conveniente que cuando un asunto está «sub iudice», los medios de comunicación debieran guardar discreción. Tampoco quiero especular sobre el daño que ocasionan al viejo y digno oficio del jurista algunos Jueces o Abogados "estrella", convertidos además en auténticos instrumentos mediáticos para determinados círculos de poder. Pueden ser dos temas ocurrentes para otros columnistas de este rincón. Lo que aquí y ahora solo quiero (y necesito) es reivindicar la dignificación de nuestra profesión. Estamos sometidos al "ojo crítico" de la opinión pública de forma tan amplificada que se han roto todas las barreras de lo que razonablemente puede ser un estado de opinión. Hay muchos ejemplos de despropósitos e incontinencias verbales sobre Derecho en prensa, radio y televisión. Vale, vivimos en la sociedad de la información, vale, el derecho  de opinión es libre. Y como soy muy comprensiva entiendo también que al ciudadano medio le resulte dificultoso emitir un juicio de valor sobre aspectos técnicos de un descubrimiento científico pero sí poder opinar cómodamente (insisto, opinar) sobre una sentencia o un proceso judicial. Lanzo la siguiente reflexión: ¿tan difícil resulta que se pueda hacer con ponderación y con ciertos límites, propios de lo que debe ser la consideración hacia una profesión, la del jurista, para la que  se requiere oficio y conocimiento?. El Derecho es una ciencia y por si alguien no lo sabe, una ciencia compleja. Ya lo dijo el gran Alberto Moravia "El ignorante tiene valor; el sabio, miedo".

Si le ha interesado este texto, puede leerlo, junto con otros en


Vote:
|| || || || |
Resultado:
158 votos
  • Comparte esta noticia en yahoo
  • Comparte esta noticia en technorati
  • Comparte esta noticia en digg
  • Comparte esta noticia en delicius
  • Comparte esta noticia en meneame
  • Comparte esta noticia en linkedin

Opinión

La cortesía de solicitar la venia

Guillermo Padilla Martínez Sin lugar a dudas, la casuística relacionada con las solicitudes de la venia cuando un abogado sustituye a otro en ...

 
© Editorial Aranzadi S.A.U
 
 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y poder ofrecerle las mejores opciones mediante el análisis de la navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Para más información pulse aquí.   Aceptar

.