Herramientas para el texto

Artículos de Opinión

15 de Julio de 2013

El pensamiento vacío

Observamos con tristeza que los poderosos del mundo se reúnen con los gobernantes como en una representación tragicómica en la que se confirma que ‘mi enemigo es mi mejor gurú’
“La batalla de hoy es contra el pensamiento vacío, que se autopostula como pensamiento único y arraiga con facilidad en un terreno abonado por el pensamiento débil, poco consistente, que soporta que el gasto público sea utilizado contra los ciudadanos con fines anticonstitucionales.

José Molina Molina,
Doctor en Economía, Sociólogo, Miembro de Economistas Frente a la Crisis.
Autor del libro: “Ciudadano y Gasto Público” Editorial Aranzadi 5ª edición


El paso del tiempo nos debería aumentar la confianza en  las instituciones, en el sistema social y en el futuro colectivo de la sociedad. Para lograrlo necesitamos un pensamiento bien estructurado, una "serenidad personal" como aconseja Jünger, porque en un mundo que sufre no se puede vivir ajeno a las injusticias que nos rodean y que, contabilizadas en las estadísticas, nos empujan a la pérdida de los equilibrios conseguidos.

Ese sufrimiento del día a día hace más necesario practicar la ‘no violencia', el diálogo activo que nos comunique con todos los que practiquen el debate con buena voluntad, algo que desde Heráclito se persigue como armonía. Sin embargo observamos con tristeza que los poderosos del mundo se reúnen con los gobernantes como en una representación tragicómica, en la que se confirma, como dicen en la filosofía budista, que "mi enemigo es mi mejor gurú". Así que tomemos nota, que la sabiduría popular del refranero también nos recuerda que "reunión de pastores, ovejas muertas".

Rousseau decía que el hombre nace libre y sin embargo lo hacen esclavo. Y es que, en efecto, la libertad no es algo que regalen sino que hay que conquistarla día a día. Los derechos están en todas las constituciones, la dignidad se predica y la igualdad no se pone en duda pero preguntemos a los muchos ciudadanos que por defender esos ideales están recibiendo palizas y perdiendo la vida. Como nos orientaba Kant, necesitamos que "solo la conciencia permita a la razón dirigir la razón", pero una razón global, con reconocimiento en la justicia y con unos tribunales que impartan una clara noción de la dignidad. Dignidad en la defensa del género, de la raza, de las creencias, cultura, trabajo, bienestar social.... En esencia, los derechos de todo hombre y toda mujer para vivir en libertad en una sociedad democrática.

Estos principios se han ido devaluando al mismo ritmo que la economía y los políticos presentan hoy un pensamiento vacío. Caminan detrás del carro del sistema financiero cociéndose en su arrogancia populista. Las encuestas ponen de manifiesto su incapacidad para presentar alternativas. Han cerrado las salidas a la crisis. Son irresponsables porque están abusando de la buena voluntad ciudadana.

En mi opinión, los ciudadanos desean un papel más activo, moverse en la diversidad, alegrarnos de la coexistencia sin fronteras, participando de los problemas que los países del Sur no hemos resuelto, pero con el ánimo de que nos comprendan los del Norte porque la comprensión derrumbará los ‘dogmas' presupuestarios.

Nos encontramos en un momento crítico, en un punto de "no llegar a ninguna parte", porque intelectualmente, políticamente, socialmente, religiosamente y culturalmente, no solo nos hemos detenido en el tiempo sino que queremos volver al pasado. Hemos olvidado, como nos enseña la filosofía, que somos un flujo perpetuo y que vamos dando forma inevitablemente a nuestras verdades, y cada día que vivimos vamos dando respuesta a una forma de vivir con contenido.

En mi opinión, la batalla de hoy es contra el pensamiento vacío, que se autopostula como pensamiento único y arraiga con facilidad en un terreno abonado por el pensamiento débil. El profesor Sorribes nos dice que ese pensamiento repite muchas veces los mismos tópicos, como si de una verdad se tratara, sin permitir pasarlos por el tamiz de la crítica. Son etapas oscuras que se repiten en la historia de los pueblos, en las que se pretende cambiarnos ideas y ocultar lo inexplicable de su gestión pública, olvidando que la mejor política es una buena teoría.


Vote:
|| || || || |
Resultado:
442 votos
  • Comparte esta noticia en yahoo
  • Comparte esta noticia en technorati
  • Comparte esta noticia en digg
  • Comparte esta noticia en delicius
  • Comparte esta noticia en meneame
  • Comparte esta noticia en linkedin

La Cara y la Cruz

¿Institucionalizar la información al legislador, sí o no?

¿Institucionalizar la información al legislador?

Opinión

Consulta catalana (I): ¿es inconstitucional?

Alfonso Vázquez Vaamonde No es inhabitual, aún entre juristas, anatematizar como inconstitucional lo que no nos gusta. Se substituye el argumento racional con ...

Accesos adicionales:

© Editorial Aranzadi

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y poder ofrecerle las mejores opciones mediante el análisis de la navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Para más información pulse aquí.   Aceptar

.