28 de Marzo de 2017 | 12:23
LEGAL TODAY. POR Y PARA ABOGADOS
 

Herramientas para el texto

Artículos de Opinión

El territorio y la distancia en la comunicación con el cliente

24 de Octubre de 2011

Vamos a dar un paso más en el ¨ camino del lenguaje no verbal ¨ , referido en el particular al vínculo cliente- abogado. Habíamos dejado sentado, que todo análisis del comportamiento humano debería tomar en consideración, que cuando se dice, se expresa, un 35 % se lo hace mediante el lenguaje verbal (digital) y el 65 % se conforma con el lenguaje del rostro y de los gestos (analógico). Por ello en el vínculo con su cliente la mayor comunicación es no verbal, aunque pase inadvertido. Y una porción de ésta, es lo que se comunica con el territorio y la distancia, que por ejemplo en una entrevista ocupamos los abogados y nuestros clientes.

Santiago Sinópoli,
abogado y consultor psicológico


La territorialidad, es un área geográfica que se siente como propia y que hace al ¨ Yo ¨ de una persona. No existe ésta, sin su ¨ zona propia ¨,  la cual no se reduce a un espacio físico - conformado ante todo por su cuerpo - sino que abarca a derechos, tales como no ser tocado sin consentimiento, a mantener su intimidad, etc. El territorio está compuesto por una parte que tiene ubicación física concreta, como la casa, el lugar de trabajo; pero también tiene su parte móvil, ya que cuando uno se traslada lleva un territorio más reducido, pero que es inescindible del Yo,  y en cierta medida lo vamos construyendo en el andar. Donde va el cuerpo uno ¨ marca la cancha ¨. En la calle, en el autobús, en el tren, en el local en que se ingresa, en las oficina del abogado.  Cuando el cliente llega a nuestro lugar de trabajo, que es en principio nuestro absoluto territorio, uno tendrá que dejar un ¨ espacio mínimo y vital ¨ para que aquel se ¨ instale territorialmente ¨ y a partir de ello se pueda explayar, ser en definitiva, él. Ese asiento que uno concede, la distancia que uno mantiene de su cliente van a configurar, entre otros componentes, el ¨ territorio del cliente ¨ y es lo que va a posibilitar que el consultante se abra al profesional, que se sienta en un clima de ayuda y cordialidad. Esta porción territorial  debe ser respetada, sino no habría encuentro profesional fructífero. La vulneración del territorio concedido a su cliente, puede provenir no sólo de la invasión de éste - lo que es difícil, ya que uno lo cedió para posibilitar el encuentro - sino de la ¨ violación del territorio del cliente ¨ por otros medios, como por ejemplo la vista. La mirada fija y prolongada al Otro, puede turbar la sensación del libertad territorial del cliente. La mirada inquisidora lo llevará a ponerse en situación de defensa, teniendo como uno de sus efectos que no quiera contar todo lo que deseaba manifestar.

También, la distancia que adoptamos en la relación interpersonal con el cliente, es parte esencial de esta temática. La distancia física que va existir entre el abogado y el cliente, debería ser acorde a el contenido profesional de la entrevista. El antropólogo E. T. Hall ha dicho que el espacio personal de cada individuo de agranda o contrae, según el tipo de encuentro, la relación que se proponen las personas, etc. Así clasificó el espacio personal en cuatro tipos. El intimo, la relación entre las personas van desde el contacto físico a 0,45 metros. El casual personal, es un espacio que se da entre las personas de 0,40 a 1,20 metros. El  social-consultivo, es un espacio que existirá entre el que consulta - por ejemplo el cliente - y quién evacua la inquietud - puede ser al abogado - y será según Hall de 1,20 a 3,64 metros. El tipo de espacio para cuestiones no personales y públicas, va desde los 3, 64 metros hasta el límite de lo visible.

Lo expuesto muestra que en el vínculo cliente abogado, y como parte del lenguaje no verbal, hay una distancia ¨ óptima ¨ para favorecer la entrevista y no invadir el territorio del cliente, y que según las pautas vistas es entre 1, 20 metros y 3, 60. No hay que sofocar al Otro con la presencia, ni hacerlo sentir que uno está distante, por lo menos por la toma de distancia espacial. ¿Qué me dice de todo esto colega? ¿Qué distancia física guarda en los encuentros con el cliente? ¿Tiene en cuenta que no que hay que adoptar técnicas de invasión respeto al Otro?

Claro está que  ¨ estas medidas ¨ a ser mantenidas entre el abogado y el cliente, no son matemáticamente iguales en todos los casos. Hay otras variables que intervienen  e incidirán en el espacio entre uno y Otro. Por ejemplo la edad y el sexo tiñen la situación. Cuando se habla con una mujer se mantiene menos distancia que cuando se habla con un hombre. Las personas de edad parecida al escuchante se acerca más que a las persona mayores.

En síntesis estimada abogado y estimado abogado, la entrevista con el cliente, el vínculo interpersonal que con él de mantenga, tiene en el lenguaje mas componentes que lo verbalizado, está lo gestual y a su vez éste se conforma con el dato de lo territorial y la distancia. Mi propuesta es que nos metamos más en estos aspectos que comúnmente no nos son ¨ visibles ¨,  pero que conforman el 65 % de lo que habla y hablamos con el cliente.

Hasta la próxima.


Vote:
|| || || || |
Resultado:
216 votos
  • Comparte esta noticia en yahoo
  • Comparte esta noticia en technorati
  • Comparte esta noticia en digg
  • Comparte esta noticia en delicius
  • Comparte esta noticia en meneame
  • Comparte esta noticia en linkedin

La Cara y la Cruz

Opinión

La prohibición de mantener como materia reservada las comunicaciones con el abogado de la otra parte

Guillermo Padilla Martínez A pesar de estar incluido en el artículo 5 del Código Deontológico que regula el secreto profesional, la prohibición de ...

 
© Editorial Aranzadi S.A.U
 
 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y poder ofrecerle las mejores opciones mediante el análisis de la navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Para más información pulse aquí.   Aceptar

.