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18 de Mayo de 2011

Productos Financieros II: Acciones o participaciones preferentes

Antonio Rivela,
Socio Fundador de Netvalue Forensic


  • Las acciones o participaciones preferentes desmitificadas

En este blog analizaremos los conceptos básicos relacionados con este producto financiero comercializado por muchas bancas privadas en España.

Se definen como una acción que le confiere a su titular algún privilegio con respecto a las acciones ordinarias, como puede ser la preferencia para el cobro de dividendos o el reparto del patrimonio resultante en caso de liquidación. La palabra proviene del inglés preference share o preferred stock. También se denomina acción privilegiada. Según reflejan Brealey y Myers en "Principles of Corporate Finance": "todos los dividendos de las acciones preferentes, tienen que ser pagados antes que la compañía pague un dividendo a las acciones ordinarias", y añaden: "Los directores son además conscientes de que el no cumplimiento del pago de los dividendos de las acciones preferentes proporciona a la compañía una mala nota respecto a los inversores, por lo que no toman esta decisión a la ligera".  Por tanto, La acción preferente disfruta de preferencia en el cobro sobre la acción ordinaria y tiene, por tanto menos riesgo que la misma. Además la acción preferente goza de dividendos fijos más altos que las acciones ordinarias, que además son inciertos.

El banco de inversiones Lehman Brothers emitió numerosas acciones preferentes en los años anteriores a su quiebra el 15 de Septiembre de 2008.

Como ejemplo clarificador con números aproximados, si una acción ordinaria del banco estadounidense Lehman Brothers paga un dividendo del 1%, la acción preferente de Lehman pagará un dividendo fijo del 5%-6%.

Si un inversor hubiese comprado acciones ordinarias de Lehman a principios de 2007 habría cobrado dividendos del 1% cada año hasta su quiebra el 15 de Septiembre de 2008. Si por el contrario se hubiese comprado acciones preferentes, habría obtenido una mayor rentabilidad ya que habría cobrado 5%-6% cada año ya que Lehman pagó los dividendos de las acciones preferentes hasta el último momento de la quiebra.

Es decir el inversor habría ganado una rentabilidad extra anual entre el 4% y el 5% por haber comprado acciones preferentes en vez de acciones ordinarias.

  • Tipos de acciones preferentes según vencimiento

Si atendemos a su vencimiento legal, las acciones preferentes pueden tener una fecha cierta, al igual que un bono ordinario o  no vencer nunca, como las acciones ordinarias. En este último caso se conocen como acciones preferentes perpetuas o perps. En realidad las preferentes perpetuas pueden vencer si se cancelan de forma anticipada por parte del emisor como se verá más adelante.

  • Tipos de acciones preferentes según el pago acumulado

Si nos fijamos en su forma de pago en el caso de que el dividendo no se cobre en un año concreto, existen dos tipos: las preferentes acumuladas y las no acumuladas. Las preferentes acumuladas reservan o acumulan el pago del dividendo hasta el siguiente año en el que el banco vuelva a hacer pago de dividendos. Las preferentes no acumuladas se olvidan de este pago, es decir se comportarían como una acción ordinaria, la cual no tiene memoria, es decir, si no paga el dividendo en un año concreto, no lo vuelve a pagar nunca más.

  • Opción de cancelación de las acciones preferentes

El emisor de una acción preferente suele tener el derecho a partir de cierto año y periódicamente hasta vencimiento de cancelar la emisión, devolviendo a los inversores el importe nominal íntegro con lo que éstos obtienen la rentabilidad inicial esperada. Esta cláusula, es muy habitual en el mercado de las acciones preferentes perpétuas, ya que si no ocurriera así, éstas no tendrían un vencimiento cierto, con lo que nunca devolverían el importe nominal a los inversores. Por tanto una acción perpetua es equivalente a un bono y a una serie de opciones consecutivas para el emisor.

La opción de cancelación tiene un valor económico cierto y cuantificable para el emisor, que redunda en un mayor dividendo de las acciones preferentes. Es decir, si no existiese esa opción de cancelación, el dividendo de las acciones preferentes sería menor


Antonio Rivela,
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