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Práctica jurídica

16 de Junio de 2008

La broma de la “inflación y los impuestos”: los tributaristas somos unos tipos simpáticos

Amancio Plaza,
Coordinador de la revista Quincena Fiscal



Los tributaristas somos unos cachondos;
aunque mirando con el bolsillo nuestras
bromas no tienen gracia, ¿verdad?

Hace muchos años se debatía mucho, muchísimo, sobre el tratamiento de la inflación en el cómputo de las plusvalías, tanto en el IRPF, como destacadamente en el antiguo Impuesto Municipal sobre el Incremento del Valor de los Terrenos. Algún "listillo" defendía que si tú habías comprado un piso en 1970 por 10.000 ptas., y lo vendías en 1990 por 10 millones de pesetas, la verdad "no era" que hubieses obtenido una ganancia de 9.990.000 pesetas. Para todo el mundo (menos para las Administraciones tributarias y para el TS y TC, en parte) era evidente que no se podían comparar las pesetas de 1990 con las de 1970.

En el IRPF el sistema de corrección monetaria se sustituyó por los perversos coeficientes de abatimiento, que han permitido -y todavía permiten- pelotazos indecentes (quizás tuviese su lógica en 1992 como mecanismo para movilizar riqueza, pero nunca en términos de justicia tributaria).

Aquel debate se apagó, los coeficientes de abatimiento se consolidaron camuflándose en el paisaje, y el régimen de cuantificación del IMIVT se modificó para evitar el problema -tendencia legislativa ciertamente significativa en nuestra más reciente historia normativa: se evita el problema "como sea" y ya está-.

Con las reformas tributarias de 1996 -Impuesto sobre Sociedades- y 1998 -Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas- se recuperó la corrección monetaria, pero sólo para los inmuebles y con determinados requisitos.

Alguien me contó entonces que la limitación a inmuebles tenía una explicación. ¡No quiero recordarla, no es al caso!

Ahora la inflación está en torno al 5 por 100 -eso dicen, nominalmente-. Yo tengo un depósito, o unos bonos, o no sé qué... al 5 por 100. Cuando llegan estas fechas de IRPF y confesión ante la AEAT me dicen que tengo que pagar impuestos sobre ese 5 por 100 que he ganado. Pero yo no termino de entender la ganancia, ¿no hemos quedado en que he perdido el 5 por 100 en IPC? Seguro que hay una explicación, y es mi culpa que no quiero recordarla; como también la hay para el juego de la deflactación o no de la tarifa (si la tarifa progresiva no se corrige con la inflación, pues cada año se nos suben los impuestos progresivamente, sólo por el IPC).

Para entender primero, y explicar luego, todo esto, hace falta una dosis de simpatía y humor por encima de la media. Lo dicho, los tributaristas somos unos cachondos; aunque mirando con el bolsillo nuestras bromas no tienen gracia, ¿verdad?


Amancio Plaza,
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