25 de Junio de 2017 | 07:26
LEGAL TODAY. POR Y PARA ABOGADOS
 

Herramientas para el texto

Mercantil

29 de Junio de 2016

Los trabajadores y el diagnóstico precoz de una situación de insolvencia

El riesgo es inherente a la actividad empresarial, y la insolvencia, uno de los trances que puede tener que asumir el empresario. No obstante, este riesgo raramente es evaluado, ya que el propietario es reticente a considerar el fracaso de su negocio, siendo la insolvencia un elemento revelador de una posible situación de fracaso empresarial.

Jordi Castells Llavinés,
Economista y Socio de Insolnet Soluciones Concursales
www.insolnet.es


Existen muchos elementos que permiten un diagnóstico precoz de la situación de insolvencia, y que la mayoría de los empresarios de nuestro país desconocen. A nivel contable, existe un ratio que indica la solvencia de la empresa a corto plazo, el denominado en terminología anglosajona (Acid test). A nivel teórico, también se han elaborado estudios que intentan predecir la situación de insolvencia.  

De cualquier modo, la situación de solvencia empresarial debe estudiarse caso por caso, ya que si bien es habitual alegar causas genéricas, cada compañía debe conocer sus puntos débiles y actuar sobre ellos. Si no lo hace a tiempo, actuará por reacción y perderá la ventaja de liderar las soluciones.

Existen muchos elementos que permiten determinar que una empresa está en peligro de insolvencia: disminución de ingresos, sobre todo los recurrentes, previsión de cambios en la regulación del sector en el que la empresa desarrolla su actividad, realización de ventas de activos no necesarios que disimulan una situación de iliquidez, incumplimiento de obligaciones, detección de problemas de tesorería en los principales clientes, vencimiento de contratos o concesiones administrativas, concentración de la financiación ajena en pocas o en una única entidad, acumulación de stocks no deseados, utilización de determinadas prácticas contables que disimulan una situación que sería más grave como el registro de trabajos en curso inexistentes, la falta de deterioro de la cartera de clientes, operaciones vinculadas a precio distinto del de mercado y operaciones sin regularizar con las cuentas de socios y administradores.

Dentro de la empresa existen ciertos departamentos que por su situación o actividad pueden tener un conocimiento temprano de las dificultades que puede atravesar la empresa. Los puestos de atención al cliente determinan en gran medida la imagen de la empresa y su interrelación con el resto de operadores les permite conocer de primera mano cualquier situación de cambio. Por ejemplo, son los primeros en recibir las quejas de los clientes y, en situación de insolvencia, verán cómo se incrementan las llamadas de acreedores y proveedores, su reiteración e incluso como varía el tono en las reclamaciones. Es por tanto inútil obviar una situación de crisis a esta tipología de empleados, ya que pulsan la situación de la empresa con mayor claridad que otros profesionales de perfil más técnico.

Otro de los profesionales cuya incardinación privilegiada en la empresa le permite detectar esta situación es el director financiero. Que su posición en el organigrama de la empresa sea preponderante o que su retribución esté muy por encima de la de mercado es indicativo de que la empresa atraviesa problemas y que la "extra" dedicación o sobresueldo para retenerlo en la empresa es necesario para evitar su deserción del proyecto o falta de implicación. Una rotación inusual de dicho puesto también es una señal de alarma. En este sentido, es muy habitual que, en las empresas concursadas, el director financiero lleve muy poco tiempo en su puesto y no pueda rendir cuentas del departamento porque quien conocía toda la historia financiera se fue de la compañía antes de solicitar el concurso.

Por tanto, existen una serie de señales que no pueden escapar a la atención de un administrador o empresario, y aunque dichas señales no sean ortodoxas, o de manual, es evidente que la interpretación conjunta de las mismas permite adelantarse a una situación de crisis, y ello es fundamental para poder analizar la viabilidad del proyecto, la posibilidad de acometer reformas antes de una situación concursal y evaluar la afectación que dicha situación de crisis puede tener en su propio patrimonio personal.

Una actitud proactiva para evaluar si existen indicadores que permitan prever una situación de insolvencia es clave para ello.


Jordi Castells Llavinés,
Número de artículos del autor 6
Posicionamiento en el ranking de contenidos 460

Vote:
|| || || || |
Resultado:
219 votos
  • Comparte esta noticia en yahoo
  • Comparte esta noticia en technorati
  • Comparte esta noticia en digg
  • Comparte esta noticia en delicius
  • Comparte esta noticia en meneame
  • Comparte esta noticia en linkedin

Te recomendamos

  • Código de las Insolvencias Empresariales

    Código de las Insolvencias Empresariales

    En este Código se recoge la normativa que en las distintas ramas del Derecho regula la situación de insolvencia, tanto de la persona física como de la jurídica.

Publica tus contenidos

Comparte opiniones, artículos y sentencias de actualidad con el resto de los profesionales del sector.

publicar | ¿Estás registrado?| Registrate

 
© Editorial Aranzadi S.A.U
 
 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y poder ofrecerle las mejores opciones mediante el análisis de la navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Para más información pulse aquí.   Aceptar

.