Reseña de la obra ‘Todo se desmorona’ de Chinua Achebe (1958)
Jurgen Torres Gabilondo
Estudiante de cuarto curso del Doble grado en ADE +Derecho (Universidad de Deusto. Bilbao)
La historiade Todo se desmorona se desarrolla en el siglo XIX, en una Nigeria que aún sigue sus propias tradiciones antes de la llegada de los misioneros y administradores británicos. En el centro de la novela está Okonkwo, un hombre fuerte y decidido que carga con un miedo constante: parecerse a su padre, Unoka, quien nunca logró el éxito y fue visto como un hombre débil por la comunidad debido a su amor por la música y la bebida. Para evitar ese destino, Okonkwo se obliga a ser lo contrario, un trabajador incansable, un guerrero temido y alguien que nunca muestra debilidad.
Sin embargo, su carácter explosivo provoca un desenlace fatal. Un día, por accidente, mata al hijo de un compañero y como castigo es exiliado de Umuofia durante siete años. Durante ese tiempo, el mundo que conocía cambia de manera irremediable tras la llegada de los británicos, que traen su religión, sus instituciones y sus normas, lo que poco a poco transforma la vida en la comunidad.
Cuando finalmente regresa, Okonkwo descubre que todo ha cambiado demasiado. Los misioneros han convertido a muchos de sus compatriotas, incluso a su propio hijo, Nwoye. Okonkwo intenta resistirse, aferrándose a sus creencias y a su forma de ver la vida, pero pronto se da cuenta de que está solo en su lucha.
La obra muestra cómo el Derecho no es un sistema universal de valores y normas, sino una construcción cultural profundamente arraigada en los distintos factores sociales, políticos y económicos de cada país en un momento muy concreto.
Uno de los aspectos más interesantes de la novela es cómo Achebe muestra la tensión entre la tradición y el cambio. La llegada de los europeos rompe el tejido social de los Igbo. La obra no cae en el fácil maniqueísmo en el choque entre culturas, ya que también deja ver que algunas prácticas tradicionales, como los sacrificios humanos o la marginación de los más débiles, pudieron haber contribuido a la fragilidad de la sociedad Igbo frente a la influencia extranjera.
Otro tema clave es la masculinidad y el miedo al fracaso. Okonkwo es un personaje atrapado en su propia idea de lo que significa ser fuerte. Para él, mostrar emociones o adaptarse es igual a ser débil, lo que lo lleva a tomar decisiones impulsivas que, en última instancia, terminan por destruirlo. Su historia no es solo la de un hombre, sino la de muchas sociedades que luchan por preservar su identidad en tiempos de cambio.
Esta novela me impactó profundamente. No es solo una historia sobre la colonización, sino sobre la lucha interna de un hombre que no sabe cómo lidiar con un mundo que deja de pertenecerle. Achebe tiene un estilo de escritura sencillo pero potente, que logra transmitir toda la intensidad de la historia sin necesidad de adornos.
Definitivamente, recomendaría Todo se desmorona a cualquiera que quiera conocer la historia de África desde una perspectiva auténtica y cercana. Es una obra que deja huella, porque habla de temas universales como el cambio, la resistencia y la pérdida, cuestiones que siguen siendo relevantes hoy en día. ■