- Proyecto Gran Simio insta a que la futura normativa prohíba la cría en cautividad de grandes simios
El director general de Derechos de los Animales, José Ramón Becerra, ha señalado que “nunca se ha planteado” la posibilidad de que la futura Ley Jane Goodall, que pretende proteger la dignidad, el derecho a la vida, a la libertad y a la no tortura de los grandes simios, los mencione como “personas no humanas”.
“Estamos trabajando en una ley para proteger los derechos de los grandes simios, pero por supuesto huyendo de equiparaciones y nada parecido con las personas”, ha subrayado en declaraciones a Europa Press tras su intervención en la jornada Ciencia, legislación y grandes simios: hacia una normativa basada en la evidencia, organizada por la Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios (AIZA) en el Congreso de los Diputados.
En este sentido, ha resaltado que la futura norma no trata de equiparar los derechos de estas especies con los de las personas, al igual que la ley reconoce la personalidad jurídica del Mar Menor, pero no compara a la laguna con un ser humano.
“A mí sí me gustaría que contemplásemos que una ley de derechos de los grandes simios, igual que una ley de derechos de los animales, no está tratando de equiparar derechos entre diferentes realidades, igual que la ley que protege al Mar Menor no trata de equipararlo con una persona, pero sí le da personalidad jurídica”, ha señalado.
Asimismo, ha puntualizado que una de las principales decisiones adoptadas respecto a esta futura normativa es que debe ir acompañada de una memoria económica, “que tenga en cuenta el acompañamiento necesario para facilitar el cumplimiento del mandato legal y del mandato social”.
Con ello, quiere evitar que se repita la situación surgida a raíz de la Ley de Bienestar Animal, que recibió críticas de “muchos sectores” por carecer de memoria económica. “Eso no va a pasar con esta ley. Queremos que vaya acompañada de una memoria económica, pero la cuantificación de lo que supondría poner en marcha un sistema específico de protección de los grandes simios se tendrá que ver en esa memoria, que a día de hoy no está desarrollada”, ha precisado.
Más allá de ello, ha considerado que es “muy prematuro” pronunciarse sobre los contenidos concretos del futuro texto legal, aunque ha especificado que la idea es que refleje “un equilibrio entre el conocimiento científico, el rigor jurídico y el compromiso ético” de la sociedad. “Tiene que ser una ley para la sociedad en la que estamos”, ha recalcado.
Con respecto a la petición del Proyecto Gran Simio, que reclama la prohibición de la cría de estas especies en cautividad, ha explicado que “el borrador actual de la ley contempla diferentes posibilidades”, no solo en relación con la cría en cautividad, sino también sobre otras cuestiones relevantes.
“Cuando tengamos la ley, se verá cuál es el alcance real, hasta dónde llega en el ámbito de las restricciones y en el de la garantía del bienestar de los animales”, ha indicado.
Prohibición de la cría en cautividad
El director ejecutivo del Proyecto Gran Simio, Pedro Pozas, ha instado a incluir en el anteproyecto de la Ley Jane Goodall la prohibición de la cría en cautividad de grandes simios. “(Esta prohibición es el núcleo primordial que la ley de grandes simios debe legislar), partiendo de la base de que todos sus artículos, por supuesto, son esenciales”, ha recalcado.
Pozas ha agradecido que Derechos Sociales les haya enviado, antes de que acabara 2025, un “preborrador” de la futura normativa, con la que el departamento que dirige Pablo Bustinduy pretende proteger la dignidad, el derecho a la vida, a la libertad y a la no tortura de los grandes simios.
Dar voz a la ciencia
Por otro lado, el presidente de la Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios (AIZA), Javier Almunia, ha explicado que la organización ha puesto en marcha esta jornada como ejercicio de transparencia y por su compromiso con que la futura normativa esté fundamentada “en el conocimiento científico y en la evidencia”.
Aunque ha criticado que los profesionales de zoos y acuarios “habitualmente” sufren una animadversión que los tilda de “maltratadores”, ha subrayado que con esta jornada no pretenden reivindicar el papel de AIZA ni poner en valor “un sector que está altamente regulado”.
“Nuestro objetivo es dar voz a la ciencia, que creemos que ha sido excluida del debate normativo. Para nosotros es fundamental que estos técnicos estén en el debate sobre aquello que conocen: cómo conservar mejor a los primates”, ha destacado.
Derechos Sociales prepara el texto legal de la Ley Jane Goodall desde el año pasado, una “propuesta pionera” con la que España se convertiría en el primer país en reconocer por ley derechos básicos para los grandes simios, según el Ministerio.
De acuerdo con lo señalado por el departamento en 2025, el borrador persigue erradicar el tráfico ilegal de especies como el orangután, el chimpancé, el bonobo y el gorila; así como prohibir expresamente su tenencia, experimentación o investigación cuando pueda producirles daño o sufrimiento.
Asimismo, busca prohibir su utilización con fines comerciales o espectáculos que menoscaben su dignidad y establecer condiciones rigurosas para su custodia, siempre con fines de conservación, además de restringir su tenencia y cría en cautividad en parques zoológicos.
