- Los magistrados indican que, a pesar de padecer dolor dorsolumbar generalizado, no tiene citas concertadas en rehabilitación ni en traumatología
El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha rechazado conceder la incapacidad permanente a una trabajadora de ayuda a domicilio con dolencias lumbar y dorsal. La entidad gestora desestimó su pretensión, decisión que fue posteriormente ratificada por el juzgado, al no considerar invalidantes sus lesiones.
En su recurso, la demandante sostiene que no se han reflejado en el expediente dolencias que afectan a los requerimientos de carga biomecánica de la columna cervical, dorsolumbar y mano en su profesión.
Falta de acreditación suficiente de las limitaciones
La Sala de lo Social recuerda que la trabajadora presenta una hernia discal D12-L1, sin afectación radicular, que le permite una marcha normal, incluso de punteras-talones, con fuerza y sensibilidad distal conservadas. Los magistrados indican que sufre dolor dorsolumbar generalizado, pero no permite la exploración por el evaluador porque afirma que le provocará más dolor, una queja que, según el tribunal, contrasta con el hecho de que no tiene citas concertadas en rehabilitación ni en traumatología.
Asimismo, los juzgadores señalan que, además de la escasa analgesia, como ya valoró la sentencia de instancia, ello lleva a concluir que no hay constancia de las limitaciones que dice padecer en ninguno de los grados de incapacidad pretendidos, los cuales requieren ser acreditados, lo que permite la desestimación del recurso de suplicación, siendo aplicable el artículo 235 de la LJS.
