- La olímpica Gemma Mengual fue la invitada de honor
En el marco del Día Internacional de la Mujer, Baker McKenzie celebró un año más en Barcelona su encuentro anual de referencia, reuniendo de nuevo a directivas, consejeras y propietarias de grandes empresas nacionales e internacionales en un evento inspirador centrado en el papel fundamental de las mujeres como impulsoras del cambio y gestoras de proyectos de alcance global.
En un contexto global marcado por la incertidumbre y la complejidad del entorno económico y social, el evento promovió una conversación honesta, cercana e inspiradora, especialmente valiosa para reflexionar sobre liderazgo, diversidad y toma de decisiones en entornos exigentes. El encuentro se celebró en la Sala de la Cúpula del Museu Nacional d’Art de Catalunya, un espacio excepcional para un encuentro ya consolidado como referente en la ciudad.
Mireia Sabaté, socia co-directora de Baker McKenzie en España, fue la encargada de dar la bienvenida a las asistentes, subrayando que el Día Internacional de la Mujer “no es solo una fecha señalada, sino una declaración de principios que forma parte de nuestra identidad como despacho y como equipo”. En su intervención, destacó además la importancia de seguir generando espacios de encuentro y cercanía: “En un momento como el actual, en el que el mundo se percibe convulso y tenso, mantener estos espacios de diálogo y reflexión es más valioso que nunca”.
La invitada de honor de esta edición fue Gemma Mengual, referente mundial de la natación sincronizada y una de las deportistas más reconocidas del deporte olímpico español. En conversación con Laura Pons, socia de Baker McKenzie, Gemma reflexionó sobre el esfuerzo sostenido, la resiliencia y la capacidad de reinventarse a lo largo de una carrera marcada por la disciplina y el trabajo en equipo.
Durante el diálogo, Gemma destacó que el verdadero liderazgo no siempre es el más visible, sino aquel que sabe coordinar, sostener y hacer brillar al equipo, subrayando la importancia de la confianza mutua, la constancia y el compromiso colectivo para alcanzar la excelencia. Su intervención conectó de manera natural con los valores que Baker McKenzie promueve en su forma de trabajar: liderazgo diverso, colaboración y cultura inclusiva.

