El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el nuevo Estatuto del Estudiantado Universitario para ampliar derechos, reforzar la protección de los alumnos y adaptar la universidad a las necesidades de hoy.
El texto reconoce expresamente el derecho al paro académico, total o parcial, y prevé que las universidades regulen cómo ejercerlo con participación de la representación estudiantil, respetando también el derecho a la educación. Entre los deberes que deberán cumplir los alumnos, destaca el no hacer un uso inapropiado de la Inteligencia Artificial.
También reconoce el derecho a recibir orientación y atención psicológica y de salud mental gratuita y accesible. Además, se prevén unidades de apoyo y protocolos de prevención y actuación ante conductas suicidas.
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha destacado en un comunicado que «con esta actualización, España da un paso adelante para adaptar el marco de derechos y deberes del estudiantado a los desafíos actuales de la universidad y de la sociedad, con garantías más concretas en ámbitos que han ganado importancia en los últimos años como, por ejemplo, la inteligencia artificial o el ciberacoso».
Actualización del Estatuto después de 16 años
El Gobierno defiende que la actualización del Estatuto del Estudiantado Universitario era «necesaria», ya que el último texto fue aprobado en el año 2010, por lo que esta actualización permitirá ampliar y adaptar los derechos y deberes del alumnado a la realidad social, tecnológica y educativa de la universidad actual.
El nuevo Estatuto supone un avance en el reconocimiento y la garantía de los derechos del estudiantado. El alumnado deja de ser considerado únicamente receptor de formación para consolidarse como titular de derechos, protagonista de la vida universitaria y parte activa de las decisiones que le afectan.
Desde el Ministerio de dirige Diana Morant afirman que el nuevo Estatuto se ha trabajado y consensuado con la comunidad universitaria, contando con la Conferencia de Rectoras y Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y con la representación estudiantil del Consejo de Estudiantes Universitario del Estado (CEUNE).
El documento refuerza la protección frente al acoso y el ciberacoso, incluidos los de carácter sexual, por razón de sexo, orientación sexual o identidad y expresión de género, así como frente al acoso personal. De esta forma, la igualdad, la inclusión y la no discriminación ganan peso en la protección del alumnado.
Igualmente, refuerza los apoyos para estudiantes con discapacidad, necesidades específicas de apoyo educativo o dificultades de aprendizaje.
También impulsa medidas para compatibilizar los estudios con el trabajo y la vida familiar, incluyendo opciones como los estudios a tiempo parcial y la suspensión temporal de los estudios conforme a la normativa.
Reglas académicas más claras y evaluación más justa
El documento refuerza el derecho a conocer los planes docentes antes de la matrícula, con información sobre contenidos, profesorado, idioma, prácticas y evaluación.
También establece garantías frente a cambios injustificados en los criterios de evaluación y se refuerza la supervisión de las prácticas académicas.
El nuevo marco incorpora garantías sobre protección de datos, seguridad digital, desconexión digital y propiedad intelectual de los trabajos académicos. «Los derechos del estudiantado deben estar protegidos tanto en las aulas como en los entornos digitales», apuntan desde el Ministerio de Universidades.
El Estatuto amplía su ámbito de aplicación y refuerza derechos relacionados con las becas, la movilidad, la orientación socioprofesional, la formación permanente, las microcredenciales y el doctorado, con el objetivo de «avanzar hacia una universidad que garantice más oportunidades, mayor protección y una formación de calidad para todo el estudiantado».
Los estudiantes, satisfechos por la aprobación del Estatuto
La Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP) ha apoyado este nuevo Estatuto y ha mostrado su satisfacción por el resultado alcanzado y ha calificado su aprobación de «hito histórico» para el estudiantado universitario tras «años de trabajo, diálogo y reivindicación».
Este Estatuto, añaden desde CREUP, responde a la realidad de una estudiantado «cada vez más diverso, que no solo estudia, sino que también trabaja, cuida, participa y afronta circunstancias personales y sociales que deben ser tenidas en cuenta para garantizar una experiencia universitaria justa e inclusiva».
En este sentido, incorpora avances como el reconocimiento del derecho a la conciliación de la vida académica y laboral, el acceso a la orientación y atención psicológica y de salud mental, y la adaptación curricular para el estudiantado con discapacidad, necesidades específicas de apoyo o dificultades de aprendizaje».
Asimismo, refuerza derechos esenciales del día a día universitario, como las garantías en los procesos de evaluación, asegurando las dos convocatorias; la mejora de las tutorías; la ampliación de los motivos que justifican la inasistencia, incluyendo el cuidado de personas dependientes, la enfermedad o la realización de otros exámenes oficiales; y la protección frente a las bajadas de calificación en las revisiones, salvo por errores materiales o aritméticos.
También contempla la anonimización de las calificaciones, el derecho a la desconexión digital, la dispensa académica y la suspensión temporal de los estudios. A estas medidas se suman nuevas garantías para prevenir y actuar frente al acoso y el bullying, así como la obligación de las universidades de desarrollar planes de conciliación y de contar con servicios y unidades de atención a la discapacidad, salud mental, igualdad y orientación sociolaboral.
«Para que este Estatuto tenga un impacto real, será imprescindible que sus disposiciones se implementen en todas las universidades a través de sus normativas y decisiones de gobierno. Del mismo modo, será necesario garantizar una financiación suficiente por parte del Gobierno y de las comunidades autónomas que permita a las universidades asumir y desarrollar las medidas previstas», avisan los universitarios.

