- La reforma del Código Penal prevé endurecer las penas por delitos leves de hurto y estafa en caso de reincidencia
Juezas y Jueces para la Democracia ha reaccionado a la reforma en trámite del Código Penal para endurecer las penas por multirreincidencia en delitos leves de hurto y estafa y «manifiesta su profunda preocupación por lo que consideramos un retroceso en los principios de proporcionalidad y reinserción que deben regir nuestro ordenamiento jurídico», según han plasmado en una nota de prensa.
Bajo su análisis, el aumento de las penas de prisión para hurtos y estafas que no superan los 400 euros «no aborda las causas estructurales de la delincuencia de baja intensidad».
La experiencia tras la reforma de 2022 para los delincuentes de hurto multirreincidentes (que hayan cometido un delito de esa naturaleza al menos tres veces y la cuantía supere los 400€) demuestra para los jueces progresistas que el endurecimiento punitivo por sí solo no tiene un efecto disuasorio real, pues desde que se aprobó aquella modificación los hurtos han crecido más de un 20%.
Reforma en trámite del Código Penal
Elevar las penas de prisión hasta 3 años a conductas que individualmente se consideran de escasa gravedad supone la vulneración del principio de proporcionalidad y una quiebra de la coherencia interna de nuestro sistema penal.
La reforma amenaza con saturar los juzgados con procedimientos globalmente más largos y complejos para conductas menores, dificultando la agilidad necesaria para juzgar delitos de mayor gravedad y puede propiciar el colapso de algunos tribunales.
La solución a la multirreincidencia requiere más recursos materiales y humanos para agilizar la detección, verificación y enjuiciamiento de los supuestos de multirreincidencia y no simplemente elevar las penas.
Reclusión penitenciaria
España posee los índices de reclusión penitenciaria más altos de la Unión Europea y, en cambio, uno de los índices de delincuencia más bajos. Advertimos que este tipo de reformas punitivas suelen recaer con especial dureza sobre los sectores más vulnerables de la sociedad, desplazando el foco de las políticas sociales y de prevención hacia el control meramente policial y punitivo, suponiendo una criminalización de la pobreza
Por todo ello, JJpD insta a los poderes públicos a abandonar la senda del populismo punitivo y a apostar por una justicia reparadora y eficaz, que dote al sistema de los medios necesarios para dar respuestas ágiles, sin renunciar a los valores democráticos y garantistas de nuestra Constitución.

