- La empresa deberá readmitir al empleado o indemnizarle en casi 40.000 euros
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha declarado improcedente el despido disciplinario de un trabajador de Mercadona que se encontraba en situación de incapacidad temporal por artritis reumatoide.
La Sala revoca la sentencia dictada en primera instancia y concluye que las actividades cotidianas realizadas por el trabajador durante su baja médica —como pasear a su perro, hacer pequeñas compras o acudir a una lavandería— no son incompatibles con su patología ni evidencian simulación de la incapacidad, por lo que no constituyen una transgresión grave de la buena fe contractual.
La resolución señala que no toda actividad durante una baja médica justifica un despido, siendo necesario acreditar que dichas conductas impiden la recuperación o revelan aptitud laboral, circunstancias que no concurren en este caso.
Como consecuencia, Mercadona deberá optar entre la readmisión del trabajador en su puesto en las mismas condiciones que regían antes de producirse el despido o el abono de una indemnización de 39.845,25 euros, en los términos previstos legalmente.

