Cualquier trayecto, bien sea físico, personal o laboral que emprendemos a lo largo de nuestras vidas tiene un horizonte, un destino que lo dota de sentido y que nos ayuda a sobreponernos a las dificultades que encontramos por el camino. El combustible que nos permite avanzar en el ámbito profesional es la vocación y la jurídica es una carrera de fondo de carácter fuertemente vocacional.
All Talks, una producción de Aranzadi LA LEY, presenta Trayectorias con sentido, una serie de entrevistas en las que la socia directora de Mirada 360, Lidia Zommer, conversa con algunas de las personas que han transformado la abogacía española. En estos diálogos el derecho adquiere un papel secundario para dejar todo el protagonismo a las personas y descubrir lo que de verdad importa: “el factor humano que se encuentra detrás de cada gran logro”. Una excelente oportunidad para conocer el sentido de la trayectoria de todos ellos.
Una líder que no acepta ninguna regla por inercia
En este décimo tercer encuentro de Trayectorias con sentido Lidia Zommer entrevista a Rosa Vidal, socia directora de Broseta Abogados. “Recibimos a una líder que entiende el crecimiento como una decisión consciente y sostenida en el tiempo. En su trayectoria hay ambición, hay método y una idea clara: no acepta ninguna regla por inercia”, afirma Zommer.
En el ADN de Rosa Vidal destaca la capacidad de liderazgo de quien no se rinde ante las dificultades. De hecho, su trayectoria profesional y personal está marcada desde muy joven por decisiones intrépidas. Durante su segundo año de carrera consiguió que un notario de guardia acudiera a levantar acta de la rotura del cristal delantero del autobús en el que iba a viajar con su familia a Madrid.
Reconoce que muchos de sus valores se derivan del judo, que le enseñó disciplina y agilidad en la toma de decisiones y la capacidad de extraer aprendizajes de las tomadas erróneamente. Aprecia la disciplina en el trabajo, la familia y en el deporte, pero reconoce que “aún lucho contra el hábito de morderme las uñas”. El legado al que aspira dejar Rosa Vidal en el despacho es el de “crecimiento y sostenibilidad” de la firma.
Su perfil profesional se rige por el modelo estadounidense de renovación empresarial cada cinco años: “aunque no era muy español, yo lo tenía muy interiorizado”, afirma. En un giro en su carrera profesional, en 2012 y aunque su mandato fue corto, aceptó gestionar la Radio Televisión Valenciana: “al ser abogada del Estado tengo un perfil de servicio público”, afirma.
La pandemia del COVID modeló su forma de ver la vida: “nos hizo ver que es finita y que todo puede cambiar en cualquier instante, enseñándonos a encarar el presente”. Reconoce ser religiosa, “de tradición católica”, pero “también profundamente multicultural para conocer cómo viven y piensan otras personas”. Este rasgo de su carácter lo lleva al terreno más personal: “Mi grupo de amigos es completamente diverso, lo que me hace reencontrarme con la realidad”.
Se define como “optimista con respecto al mundo que nos ha tocado vivir; más que un tsunami creo que es una ola”, pero está “profundamente preocupada por los extremismos, los populismos y el momento de crisis institucional que atravesamos. Le preocupa “la polarización de la gente joven”, ante lo que “debemos recordar el espíritu de consenso de la Constitución. Soy de quienes ven el vaso medio lleno”.

