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03/07/2020. 22:40:07

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LEGALTECH TOUR: TOUR 3 AUTOMATIZACIÓN ROBÓTICA EN LOS DESPACHOS DE ABOGADOS

Retos de la robotización en el sector legal

Responsable de Innovación de Pérez-Llorca

Robots

Cuando hablamos de robotización, generalmente siempre nos viene a la cabeza el libro de ‘Yo, robot', de Isaac Asimov, publicado en 1950. Lo que implica también que recordemos las famosas tres leyes de la robótica:

    1. Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por su inacción, permitir que un ser humano sufra daño.

    2. Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.

    3. Un robot debe proteger la existencia en su misma medida para no autodestruirse en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

Siempre que pensamos en robots y robótica creemos que vamos a ser sustituidos por androides o que vamos a dar órdenes a estos para que hagan nuestros trabajos. Lo primero es prácticamente imposible, y solo se dará en aquellos casos en los que los trabajos sean tareas repetitivas y sin ningún aporte de valor añadido. Y lo segundo, quizás sea lo más probable, pero desde un paradigma distinto.

Centrándonos en el sector jurídico, y poniendo el foco en este segundo punto, es donde los despachos de abogados deben entender y afrontar que van a tener que trabajar de manera diferente. El abogado destinará aquellas tareas repetitivas y de poca cualificación a las "máquinas" que serán las encargadas de llevarlas a cabo sin ningún apéndice de agotamiento y frustración en tareas poco significativas para el negocio. El abogado optimizará su tiempo y la mayor parte de este se destinará a aportar valor en los diferentes asuntos en los que esté trabajando.

También debemos hacer hincapié en que, para llegar a este punto ideal, los abogados deberán invertir tiempo en "enseñar" a las máquinas a hacer su trabajo. Los despachos de abogados tenemos que ser conscientes de que los robots han venido para ayudarnos, pero debemos darles las pautas de actuación necesarias para obtener los resultados que buscamos. A día de hoy no existe una solución única que sirva para todos los casos y todos los despachos, sino que hay que buscar respuestas ad hoc. En este trabajo previo radicará el éxito de esta transformación en nuestro modo de trabajo.

Esta forma de trabajar irá ligada directamente a la gestión de los asuntos donde los abogados jugarán un papel fundamental ayudados por las "maquinas". Donde los abogados ahora trabajan por tareas, empezarán a trabajar por excepción y para la automatización de estas tareas es necesario una continua reingeniería de estos procesos para optimizar su tiempo y dedicarlo a las tareas que de verdad necesitan cualificación y generar valor.

Con la robotización se tendrá que automatizar todo aquello que sea automatizable y no robotizar por robotizar.

La aplicación de las nuevas tecnologías como Inteligencia Artificial, Blockchain y Big Data permitirá no solo automatizar tareas, sino también mitigar riesgos, así como mejorar y facilitar la toma de decisiones. La aplicación de estas tecnologías al sector legal tiene un potencial enorme. Lo importante es saber identificarlo como una oportunidad en la prestación de nuestros servicios y de los procesos internos y no como una amenaza.

La clave de la robotización de los despachos de abogados es saber diseñar y gestionar la automatización con una innovación abierta, uniendo tecnólogos con expertos jurídicos y usuarios finales. Esta será la clave para que el sector cumpla con éxito una robotización que ya se está consagrando en otros sectores. El hecho de implantar nuevas tecnologías no significará nada en las firmas si no se consigue que los abogados aprendan a utilizarlas y entiendan sus ventajas competitivas, y seguramente los abogados nativos digitales serán claves en este proceso.

El abogado es el centro de este proceso. En el diseño y gestión de este cambio los abogados deberán aprender a sacar el máximo partido a estas tecnologías y a adaptarse al cambio, ya que no se eliminará el puesto de trabajo, sino que se transformará.

McKinsey Global Institute indicó en su estudio "Un futuro que funciona: automatización, empleo y productividad"[i] que la mitad de todas las tareas podrían ser automatizadas con la tecnología actual. Según esta definición, McKinsey estima que el 23 % del trabajo del abogado podría ser automatizado y el 35 % del trabajo de un asistente legal podrían ser automatizados, el sector legal está lleno de oportunidades para implementar la robotización del sector.

El desafío e incorporación de estas tecnologías está obligando a los despachos a incorporar profesionales con un perfil más tecnológico. En poco tiempo, el requerimiento de los clientes también será diferente y tenemos que estar preparados para cuando esto ocurra.



[i] https://www.mckinsey.com/~/media/mckinsey/featured%20insights/digital%20disruption/harnessing%20automation%20for%20a%20future%20that%20works/a-future-that-works-executive-summary-spanish-mgi-march-24-2017.ashx

 

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