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05/07/2022. 21:20:11

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Ópera y Derecho 27

El sexo sin amor es pecado y un delito

Presidente de la Asociación Europea de Abogados

Tannhauser

Tannhauser, es la segunda ópera del canon wagneriano de Bayreuth. Es una ópera profundamente psicológica que responde a a pregunta  ¿Qué es más fuerte el amor sexual o el amor romántico? Nos presenta el amor sin sexo como un pecado que ni siquiera el papa puede perdonar y que merece la condenación eterna e incluso la pena legal de exilio.

Es una ópera híper-romántica de Richard Wagner. Fue estrenada en la ópera de Dresde en 1845 con Wagner como director de orquesta. Wagner era entonces el director titular de la ópera y de la orquesta de Dresde. Wagner fue también el autor del texto. Su sobrina Johanna Wagner interpretó el papel de la protagonista femenina, Elizabeth.

La ópera trata de la lucha interna de un hombre entre sus dos pasiones, el amor sexual pasional por Venus y el amor romántico no carnal por Elizabeth. El tema central es el mismo de todas las óperas de Wagner,  la redención a través del amor. Sólo es posible ser feliz de forma verdadera en la vida compartiendo el amor intensa y recíprocamente entre una mujer y un hombre.

Cuando se inicia la ópera Tannhauser está en el Monte de Venus rodeado de placeres sexuales en una especie de club de prostitución de lujo. Venus es su amante y mantiene con ella una relación solamente sexual.

 Tannhauser se ha cansado de vivir sólo para el placer sexual. Decide irse y abandonar a su amante. Ella está muy disgustada de ser abandonada. Eres un desgraciado, un traidor, un hipócrita, un ingrato. Me opongo a que te vayas. Tú no puedes abandonarme. Tannhauser la abandona.

En el acto segundo en el salón de concurso del Castillo de Wartburg se encuentra Elizabeth, la sobrina del conde, el antiguo amor de Tannhauser a quien Tannhauser  abandono para irse con Venus. Ella se quedó muy triste. Ha seguido enamorada de el desde que se fue y ha rechazado a todos los pretendientes. Ahora Tannhauser ha vuelto. Elizabeth está loca de alegría. Vuelve a sentir la felicidad y energía del enamoramiento. El salón del Concurso de canto del Castillo de Wartburg que le parecía lúgubre y triste ahora le resulta un sitio alegre y luminoso «Dich teure Halle» (Salve noble salón).  Entra Tannhauser. Ella apenas puede disimular su emoción y tiembla de nervios en su presencia.

Se inicia el concurso de canto. El ganador recibirá en premio la mano de Elizabeth. Ganará quien sepa cantar mejor la esencia del amor. Wolfram entona la alabanza del amor místico. Tannhauser le dice que el amor es la pasión de dos cuerpos enlazados abrazándose y besándose. Biterolf le responde que el amor es el sentimiento heroico y defiende la virtud. Wolfram invoca a Dios para que inspire el amor.

Tannhauser, exasperado, alega que el único amor verdadero es el que surge del amor carnal sexual y afirma que ha sido el amante de Venus en el Monte Venusberg. «Dir Göttin der liebe» (A ti Diosa del amor). Todos sobrecogidos le acusan de blasfemo y se dirigen a él con las espadas para matarle. Elizabeth se interpone y pide clemencia. El Conde afirma que Tannhauser debe exiliarse y que sólo podrá hallar el perdón de su grave pecado si peregrina a Roma y el Papa le perdona. Se escucha un coro de peregrinos. Tannhauser corre a unirse al coro de peregrinos.

En el acto tercero encontramos a Elizabeth llorando y rezando. De la euforia del enamoramiento recuperado ha pasado a la depresión más profunda. Sólo encuentra consuelo en la oración. Wolfram trata de ayudarla. Él siempre ha estado enamorado de ella pero es un amor no correspondido.

De pronto se acerca un hombre cubierto de harapos. Es Tannhauser al que Wolfram no reconoce. Cuando por fin se da cuenta le pregunta si ha conseguido el perdón del Papa. Tannhauser le responde que el Papa le ha negado el perdón y le ha dicho que de la misma forma que su báculo no puede florecer el tampoco podrá obtener el perdón. Tannhauser sólo desea ahora volver con Venus, que Venus le perdone por haberla abandonado.

Elizabeth muere de tristeza al saber que Tannhauser no ha sido perdonado y por tanto le ha perdido para siempre. Pasa el ataúd de Elizabeth. Tannhauser le pide perdón al cuerpo muerto de Elizabeth y fallece. En ese momento se aproxima un grupo de peregrinos. En Roma ha ocurrido un milagro. El báculo del Papa se ha llenado de flores. Tannhauser ha sido perdonado por Dios de su pecado de amor sexual con Venus y queda redimido para siempre.

 El coro y la orquesta estallan en uno de los momentos más inspirados y bellos de toda la historia del arte. La música refleja que la muerte de los protagonistas no ha sido real sino simbólica y que han accedido a un nuevo mundo donde han sido perdonados, se ha olvidado completamente el pasado y son felices en el amor verdadero.

Elizabeth y Tannhauser han sido redimidos por el amor verdadero sin mentiras que sentían el uno por el otro. Y en ese mundo nuevo ya no hay culpa, ni pecado ni pasado. Han sido perdonados por Dios y se han salvado para siempre a través del amor.

La mejor grabación de Tannhauser en DVD y Cd es la de Barenboim con la Staatskapelle de Berlin. En la imagen la mezzo rusa Marina Prudenskaya en la producción de la Staatsoper de Berlín.

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