LegalToday

Por y para abogados

Portal jurídico de Thomson Reuters, por y para abogados

03/07/2020. 17:05:51

LegalToday

Por y para abogados

Blog Manual Interno de Gestión

La desacreditación del testigo durante el interrogatorio

Abogado. Experto en habilidades profesionales
@oscarleon_abog

Uno de los objetivos esenciales de todo contrainterrogatorio es la desacreditación del testigo, o lo que es lo mismo, el ataque al crédito personal del mismo como fuente de información en juicio. A través de este objetivo, lo que pretende el abogado es atacar la credibilidad y fiabilidad del testigo para, así, destruir su testimonio directo.

Interrogatorio

Por lo tanto, si durante el interrogatorio directo, el abogado adverso logró acreditar suficientemente su credibilidad frente a los ojos del juzgador, a contrario sensu, en el contrainterrogatorio lo que el abogado pretende es restar credibilidad a la persona del testigo, sea porque este tiene algún tipo de interés en el proceso, por sus convicciones o antecedentes personales, conductas previas, prejuicios o influencias, entre otros.

No obstante, llama la atención que este objetivo, de tanta importancia, sea escasamente empleado en sala, cuando es frecuente que muchos testigos vengan condicionados a juicio por motivos que originan que sienta el deseo o intención de tergiversar o falsear su testimonio. De hecho, en la mayoría de las ocasiones la actuación del abogado se limita a la observación de la forma de responder a las generales de la ley, cuando, todos sabemos que el testigo suele superar dicha fase con toda naturalidad.

Dos son las líneas clásicas de impugnación del crédito del testigo: el interés y la conducta previa del testigo.

El interés del testigo.

En cuanto al primero, este puede adoptar diversos matices o formas, tales como:

  • intereses económicos,
  • parentesco,
  • amistad,
  • vecindad,
  • rencillas personales,
  • dependencia laboral y económica,
  • efectos del juicio sobre el interés del testigo.

De todas ellas se infiere, de alguna forma, que el testigo no es sincero por mostrar interés respecto del resultado del proceso.

Imaginemos un testigo proveedor de una empresa que tiene pendiente de pago una suma importante; un propietario de una finca al que la extinción de una servidumbre lo dejaría sin accesos a la vía pública; un testigo declarando en un homicidio en el que fue víctima un amigo, etc. Todos estos casos tienen en común que la declaración puede no ser veraz debido a que existe un interés personal comprometido con el resultado del juicio.

La conducta anterior.

En cuanto a esta línea de impugnación, la idea que subyace es la de que el testimonio del testigo es presumiblemente inveraz dado que con anterioridad ha faltado a la verdad o ha desarrollado conductas que lleven a pensar que su testimonio es de dudosa credibilidad. Imaginemos el caso de un testigo que ha sido condenado previamente por falso testimonio, o que en un juicio por apropiación indebida lo ha sido por un delito de estafa en el que el componente engaño es claro.

Ahora bien, la conducta anterior debe ser una conducta concreta y específica que guarde estrecha relación con la impugnación de la credibilidad del testigo, debiendo excluirse intervenciones en las que el abogado introduce en el contrainterrogatorio antecedentes penales del testigo que guardan escasa o nula relación con la credibilidad del mismo (preguntar si en un caso de discusión de unas lindes el testigo si ha sido condenado por tráfico de drogas), pues en tal caso es muy probable que el juez declare dicha pregunta impertinente.

Para articular estas líneas de impugnación, el abogado debe desarrollar una investigación previa sobre la posible motivación del testigo. Para ello, tendrá que indagar preguntando a su cliente, a otras partes, a otros testigos, o personas que conocen al testigo en cuestión. Curiosamente, cuando se presta atención a este tema suelen surgir datos de mucho interés para cuestionar su objetividad y que, de no atenderse, pasan fácilmente desapercibidas.

Con ello no afirmamos que todo testigo sea un potencial mentiroso, pero cuando no se trata de testimonios directos, sino de testimonios de referencia o sobre cuestiones más genéricas, es posible que el testigo presente, consciente o inconscientemente, un testimonio tergiversado, impulsado por motivaciones asociadas al interés o a sus antecedentes.

Una vez cerciorados de tal motivación (y no de simples prejuicios), y a la hora de abordarla,  el abogado deberá conseguir a través de sus preguntas destacar dichas situaciones que pueden llevar a la motivación, extrayendo aquellos elementos que puedan generar una sería duda de que el testimonio se encuentra influido por tales circunstancias, restando así credibilidad al mismo.

Encuentra este y otros artículos del autor en su página web.

Blog

Logo Manual Interno

Te recomiendo

Verdaderamente ilusionados, Óscar Fernández León y Eduardo Olarte Soto, lanzamos este blog cuya finalidad es ofrecer a todos los profesionales del derecho una visión práctica de los aspectos esenciales de la dirección, gestión y organización de los despachos profesionales, con base en la experiencia profesional adquirida a través de nuestra firma.

Acorde con la denominación que hemos escogido para el blog, «Manual Interno», a través de este diario pretendemos difundir, como si del Manual Interno de nuestra firma se tratara,  las prácticas más habituales en la gestión, que conforman y dan homogeneidad a la identidad de los despachos profesionales, convirtiéndolos así en una entidad diferenciada de los profesionales que lo dirigen.

Comenzamos esta etapa con el deseo de que con vuestros comentarios y sugerencias nos ayuden a encontrar nuevas perspectivas e iniciativas a implementar en un sector en proceso de evolución continúa.