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25/06/2022. 01:27:53

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El papel de la mujer en la Revolución Tecnológica

Sonia Gumpert Melgosa. Partner | Abogada Monereo Meyer Abogados
Sonia Gumpert Melgosa

La igualdad de género no sólo es un Derecho Fundamental reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en nuestra Constitución, sino que es imprescindible para el desarrollo de sociedades y economías sanas y sostenibles.

Desafortunadamente, aún quedan muchas cosas por cambiar para conseguir la plena igualdad de derechos y oportunidades entre mujeres y hombres. Y es que, pese a los esfuerzos públicos y privados, y a la progresiva concienciación de la sociedad, aún subsiste una marcada disparidad entre géneros en la esfera jurídica y social.

Dicha disparidad se ve aumentada si cabe en el ámbito tecnológico y científico, impidiendo no sólo que la ciencia y la tecnología beneficien de igual manera a hombres y mujeres, sino que limitan la participación y contribución plena de las mujeres en estas áreas.

De cara a subsanar estas desigualdades, los organismos y entidades públicos están poniendo el foco en implementar medidas y dotar fondos en pos de colocar a la mujer en la posición social que merece. En este sentido, hay que mencionar que en la Agenda de Naciones Unidas 2030 para un Desarrollo Sostenible, la igualdad, y las mujeres, juegan un papel vital, no sólo como objetivo, sino como parte de la solución.

Asimismo, en los programas Horizonte 2020 y Horizonte Europa se ha dado visibilidad a la transversalidad de género, convirtiéndola en una realidad de la política científica europea.

En este sentido, hay que señalar que las inequidades de género se dan durante todo el proceso de investigación. Esto se debe a que hay una menor participación de mujeres en equipos de investigación y carreras científicas, y una vez que se han creado proyectos de investigación, las preguntas y el enfoque de éstos, no cuentan de manera general con una perspectiva de género.

La consecuencia directa de lo anterior se traduce en que, debido a la escasa o nula perspectiva de género en la tecnología, a través de ésta se mantienen y perpetúan los clásicos estereotipos de género.

Y es que, muchos de los productos tecnológicos que consumimos, independientemente de si van dirigidos a hombres o a mujeres, como los asistentes virtuales, los electrodomésticos, los GPS, los chatbots etc. utilizan por regla general voces o imágenes femeninas para dirigirse al usuario, lo que viene a perpetuar los clásicos estereotipos de género que asocian lo servicial y lo doméstico con las mujeres.

Asimismo, muchos de los avances médicos y científicos, como, por ejemplo, los métodos anticonceptivos, continúan generando y reproduciendo prácticas de oferta y demanda científico-tecnológica que exclusivamente manipulan la estructura biológica de la mujer, sin que existan apenas avances en obtener dichos tratamientos o productos anticonceptivos en hombres, que sean respetuosos con los ciclos biológicos de las mujeres.

Por último, vimos como durante los procesos de vacunación contra la Covid-19 las mujeres sufrían más y mayores efectos secundarios. Esto se debió principalmente a que, pese a que dichas vacunas iban dirigidas tanto a hombres como a mujeres, fueron testadas en mayor manera en hombres que en mujeres, provocando en consecuencia, esa disparidad de efectos negativos.

Sin perjuicio de esto, se están tomando medidas para acabar con las desigualdades. Para ello, se está buscando que exista un equilibrio de género en los equipos de investigación, que haya cambios estructurales en los centros de investigación, universidades y agencias de financiación para lograr la igualdad de género y que se integre un análisis de sexo/género en el contenido de las investigaciones.

En este sentido, gracias a los avances en Inteligencia Artificial (IA), y al cruce automatizado de datos, ya hay programas en fase experimental que tratan de buscar patrones de conducta comunes en maltratadores y de replicarlos artificialmente para que, cuando se encuentren dichos patrones en algunos individuos, se pueda iniciar una vigilancia de éstos y así poder evitar a tiempo que se produzcan dichos maltratos. En esta línea, podemos mencionar Safeguarding Diagnostic o STOPit. Dichas plataformas y programas disponen de sistemas, procesos y recursos sólidos para proteger a las mujeres contra el acoso sexual antes de que suceda, y si se produjese, facilitan canales de denuncia instantáneos.

Además, ya están funcionando múltiples soluciones tecnológicas que buscan acabar con las desigualdades de género desde su origen. Entre ellas, y en materia de RRHH podemos citar Suited o Tilr. Dichas compañías utilizan IA y algoritmos libres de sesgos, centrados en habilidades concretas, para seleccionar candidatos, ofreciendo la misma igualdad de oportunidades a todos los seleccionables.

Y es que, para cumplir con las demandas de la ciudadanía y mejorar nuestro modelo socioeconómico y nuestros valores, se requiere de un equilibrio de género en la toma de decisiones, la conciliación de la vida laboral y familiar y la supresión de los obstáculos a los que se enfrentan las mujeres tanto en el ámbito de la investigación, como a la hora de consumir productos científicos, médicos o tecnológicos que no han tomado en cuenta ni su opinión durante el desarrollo, ni sus necesidades.

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