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25/06/2022. 01:11:51

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La mujer maravilla togada

Eva Papadópulos, abogada y socia de Altodo
Eva Papadópulos

Son 100 años los que nos separan desde que la primera mujer, María Ascensión Chirivella, obtuviera el Título de Licenciado en Derecho y Filosofía en 1921, siendo admitida en el Colegio de Abogados de Valencia en 1922, por tanto, la primera mujer que se licenció en Derecho, se inscribió en un Colegio Profesional y comenzó a ejercer  la Abogacía.

Le siguió Victoria Kent en 1925, primera mujer en inscribirse en el Colegio de Abogados de Madrid, y tras ellas, una larga sucesión de enérgicas y valientes mujeres, luchadoras, incansables, generosas, perseverantes, resilientes…. Gracias a mujeres como ellas hemos conseguido llegar hasta donde estamos, que no es poco, pero nos queda mucho recorrido todavía para alcanzar una plena igualdad, a pesar de que  las incorporaciones en nuestra profesión alcanza ya el 60% de mujeres (un logro pensarán nuestros lectores…) pero de ese 60% tan sólo un 5% copa puestos directivos o de responsabilidad, persiste por tanto ese techo de cristal que debemos quebrar.

Las mujeres en general, las abogadas, y en especial las abogadas de Turno de Oficio, nos levantamos cada día para dar lo mejor de nosotras mismas, para derribar las barreras que aún nos encontramos, con los mínimos medios que en algunos casos se ofrecen, y demostrar que los límites no existen. En algunos casos, “la magia”, o los “super poderes de las abogadas” existen, porque a pesar de todo y de todos, conseguimos finalizar el día cumpliendo con todos nuestros deberes y obligaciones, tanto profesionales como personales, a pesar de la total ausencia de conciliación.

Somos mujeres independientes, luchadoras, emprendedoras… algunas con familia y/o con personas a cargo,  lo que hace que en algunos casos seamos como la superheroína “La Mujer Maravilla”, pero con toga… algo así como la “La Mujer Maravilla Togada” , sobre todo cuando entramos de guardia, pues en esas  24 horas de servicio, hacemos mucho más que malabares, equilibrios y ejercicios de acrobacia jurídica…tenemos que estar pendientes del teléfono, que nos llamen del Colegio de Abogados para asistir inmediatamente al justiciable que corresponda, salir sin demora a la comisaría o puesto de la Guardia Civil donde se encuentre detenido el cliente, instruirnos del asunto a la velocidad del rayo, entrevistarnos con el investigado en calabozos, diseñar la estrategia de defensa y proceder a la toma de declaración en dependencia policial. Finalizada esta primera parte de la asistencia de ese detenido, avisar al colegio  que volvemos a estar disponibles, como si de una luz verde se tratara, para que nos asignen el siguiente justiciable, compatibilizando la  siguiente y sucesivas asistencias con la segunda fase de declaración en sede judicial de los justiciables asistidos con anterioridad, y si hay fortuna que se celebre en el mismo día, en caso de que la Autoridad Policial decida mantener su detención hasta cerrar el atestado y luego poner al sujeto a disposición judicial para que el Juez decida sobre su situación personal, es decir, sobre su puesta en libertad o no, lo que a veces da lugar a que esas 24 horas iniciales que conforma la guardia y en las que tenemos obligación de estar totalmente disponibles, según las referidas disposiciones judiciales de los clientes que permanezcan privados de libertad, puedan extenderse hasta  48 y 72 horas. En ese lapso de tiempo, si tienes apoyos, dejas a un lado tu vida familiar, social  e incluso cualquier otra obligación profesional. Pero sin esos apoyos, comienza la magia, pues es casi imposible poder llegar a todo.

Esto, desafortunadamente, es el día a día de tantas y tantas compañeras de Turno de Oficio a las que mediante el presente artículo quiero reconocer su capacidad de superación, sacrificio y lucha, unido a su encomiable labor diaria en pro de defensa de los derechos de los más desfavorecidos por una cuestión puramente vocacional, pues el tema retributivo también es una de las tantas reivindicaciones del Turno de Oficio que todavía no se han resuelto por parte de los Órganos competentes.

Afortunadas somos las que contamos con red familiar y sobre todo con parejas que son conscientes del nivel de presión y exigencia al que estamos sometidas y nos apoyan al 100%.El problema se agudiza en situaciones de ausencia de corresponsabilidad de las parejas respecto de los descendientes o personas a cargo, donde nuestras compañeras están próximas a alcanzar la omnipresencia, y todo ello trae su origen en la inexistencia de conciliación familiar que venimos denunciando día tras día, y que sigue sin ser resuelta. Íntimamente unido a esta reivindicación, se encuentra el derecho de desconexión digital y el reconocimiento de la incapacidad temporal como causa de suspensión de actos judiciales, entre ellos, sobre todo el permiso de maternidad, donde todas o casi todas las abogadas hemos tenido algunas experiencias que desearíamos olvidar, y que han interferido de manera negativa en uno de los momentos más importantes de nuestras vidas, debiendo procurarse desde las instituciones la regulación de tales situaciones con extensión de sus efectos a todo el territorio nacional.

Contamos con Colegios de Abogados que nos apoyan, con mujeres como  María Eugenia Gay, Decana del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona, que consciente del problema planteado ha elaborado un protocolo regional para la conciliación, pero es necesario un protocolo de ámbito nacional  para evitar ser objeto de trato desigual o arbitrario, y que afecta en su mayoría al sector femenino de nuestra profesión, dificultando el ejercicio en condiciones de igualdad.

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