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27/06/2022. 06:49:59

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Ópera y Derecho 65

Un abogado llamado Goethe

Presidente de la Asociación Europea de Abogados

El famoso escritor alemán Goethe, autor del Fausto, fue abogado.  Su padre tenía un despacho de abogados en Frankfurt y su gran ilusión era trabajar con su hijo. En la línea materna sus familiares habían sido jueces durante varias generaciones. Goethe trabajo como abogado en el Tribunal de apelaciones de Wetzlar y en  el despacho de su padre. Abandonó la profesión tras el éxito de “Werther”  para dedicarse a la literatura.

En 1795 con 16 años de edad Goethe inicia sus  estudios de  derecho en la Universidad de Leipzig ya que en Frankfurt no había Facultad de derecho. Leipzig era una ciudad de gran tradición cultural en la que Bach había desarrollado su carrera. Años después Wagner nacería en Leipzig. Goethe tenía muchas distracciones culturales en Leipzig. Siempre fue un enamorado de la música y de la literatura. No aprovecho los tres años que paso en la ciudad en lo que al derecho se refiere.

Ya en esa época de juventud Goethe se quejaba  del estilo abstruso y barroco del lenguaje jurídico y de la falta de libertad de los escritos judiciales. La ventaja que tenía Goethe era que su padre era un apasionado de la profesión y trato de transmitirle todo lo que sabía.

Tras su estancia en Leipzig Goethe se trasladó a Estrasburgo para seguir sus estudios de derecho. Le gusto más la universidad fronteriza con Francia  porque la enseñanza estaba más orientada a lo práctico. En Agosto de 1771 obtuvo el título de abogado. Para su disertación escogió un tema de carácter general en el que se mezclaba la historia eclesiástica con el derecho político. La tesis se inspiraba en el “Contrato Social” de Rousseau.

Concluidos los estudios Goethe regresó a Fráncfort y empezó a trabajar en el despacho de su padre. Completó su formación profesional aprendiendo la práctica diaria de los tribunales con una plaza de letrado en el Tribunal de Apelaciones de Wetzlar, a 50 kilómetros de Frankfurt. Pero Goethe apenas acudió al tribunal y se dedicó a escribir. Publicó con gran éxito “Werther”. Ya no había vuelta atrás. Abandono el derecho para siempre. Ahora podía escribir con libertad.

Esta época de Goethe de prácticas como abogado es tratada en la maravillosa película de absoluta recomendación “Goethe in Love” que está disponible en Youtube en versión original alemana con subtítulos en español. Es una película tan importante para conocer  a Goethe como puede ser Amadeus para Mozart o Shakespeare in love para Shakespeare.

La película se inicia con el examen de doctorado de derecho de Goethe. Lo vemos ante los profesores que le formulan las preguntas. En lugar de responder con cuestiones legales responde con poesías. Suspende.

Siguiendo el argumento de la película vemos a Goethe regresar a Frankfurt para trabajar con su padre en el despacho de abogado. El padre decide que debe completar su formación y le envía en prácticas al Tribunal de Wetzlar. Goethe asiste a algún juicio y se aburre con el trabajo administrativo inundado de papeles.

El presidente del Tribunal y Goethe se enamoran de la misma chica que prefiere al alto funcionario aunque es mucho más mayor que Goethe porque le aporta más seguridad. La película nos muestra escenas sexuales de Goethe con su amada lo que es una falsedad histórica ya que el enamoramiento de Goethe fue platónico. Sólo se acostó con dos mujeres en su vida y fue virgen hasta los 40 años. También se inventa la película un inexistente  duelo de Goethe con su competidor y su condena a la cárcel durante seis meses. Es una lamentable ficción innecesaria.

El final si es totalmente histórico y bellísimo. Goethe publica su Werther basado en los recientes acontecimientos. Tiene un éxito enorme. Decide dejar la abogacía. El padre muy comprensivo le dice  al final de la película:” Total hubieras sido un abogado miserable”. El padre se alegra del éxito de su hijo como escritor y lo pregona con orgullo de padre, ilusión y entusiasmo.

Aunque no llegó a ejercer como jurista toda su vida estuvo obsesionado con la idea de la justicia como nos relata  Estuardo Núñez. En su drama Goetz de Berlichingen plantea el conflicto entre la personalidad y el orden jurídico. Exalta la rebeldía contra el derecho cuando este se aparta de la idea de justicia. Uno de sus lemas era “prefiero la injusticia al desorden”

Werther, la obra con que inició su fama Goethe, ha sido llevada a la ópera por el francés Massenet que la estrenó en 1892. Es una ópera muy popular pero mediocre.

 “Fausto” la obra maestra de Goethe ha sido llevado a la ópera en varias ocasiones. La única genial es “La Condenación de Fausto” de Berlioz una adaptación libre de la primera parte. La ópera de Gounod “Faust” sigue fielmente la primera parte pero la música es aburrida.

El oratorio de Schumann “Escenas del Fausto de Goethe” es una obra brillante romántica que debería tener más presencia en el repertorio.

La  maravillosa “Octava” de Mahler nos presenta en su segunda  parte el final   del Fausto de Goethe.

La obra que supera a todas es la “Sinfonía Fausto” de Liszt, una de las  creaciones más geniales de la historia de la música.

En la imagen Goethe durante su examen de doctorado en la película Goethe in Love.

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