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12/08/2020. 00:41:27

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Duelo de titanes: el “Abogado in-house” vs. el “Abogado fiscalista”

International Tax Lawyer

Después de muchas dudas y discusiones sobre qué tema tratar en mi primer artículo (i.e. Tema técnico de “actualidad” vs. reflexión interna sobre la fiscalidad), he dejado que sea mi diablo interno quién decida e inicie el juego con: el duelo eterno entre el “Abogado in-house” y el “Abogado fiscalista”.

En este sentido, la idea de este “post” es compartir con vosotros el debate moral que hace más de dos años tuve antes de dejar el mundo de las “Big Four/despachos” por el mundo de la “empresa” privada. Debate, con el que me aventuro a decir que más de uno se sentirá identificado…

Desde que empecé a trabajar, siempre había creído que el mundo de las “Big Four” y los “despachos” era el único sitio para trabajar, aprender, crecer y llegar a sacar la mejor versión de mi misma como profesional. Para mí, igual que para muchos (no nos engañemos), formar parte de ese mundo era como formar parte de la élite fiscal.

De forma contrapuesta, pensaba incrédulamente y por puro desconocimiento, que el perfil del “abogado in-house” era un “mero asesor” que únicamente se dedicaba a replicar en su casa todo aquello que los “abogados fiscalistas” lesdecíamos sin aportar mayor valor.

En este sentido, cuando hace más de dos años me surgió la oportunidad de poder dejar el “mundo de los servicios” para dedicarme al mundo de la “empresa privada”, no podía dejar de pensar que cambiándome estaba cometiendo un error.

Digamos que me imaginé materializándose todos aquellos “prejuicios” que había ido escuchando a lo largo de los años y que nunca antes los había puesto en tela de juicio: “seguro que te aburrirás porque dejarás de ver distintos clientes, distintos sectores… una monotonía abrumadora”; “ojo, como tu función ya no será asesorar dejarás de aprender y no estarás al día de todas las novedades habidas y por haber…”, “eso sí, vas a tener una mejor vida, menos nervios y menos presión”…

Llegado el momento, decidí aventurarme y saltar al vacío. Me atreví a cambiar de “bando”, aunque os confesaré que con cierta prudencia y convencida de que si “mis miedos” se hacían realidad, me volvía de cabeza a “la élite”.

Ahora, más de dos años después de esa decisión (y con un confinamiento que me ha permitido reflexionar mucho), me doy cuenta de lo equivocada que estaba, de lo infundadas que eran mis creencias y de lo poco que se acercan estas opiniones a lo que sucede en la realidad.

Pues no sólo el “bando” de la empresa privada me ha permitido seguir aprendiendo como si cada día fuera mi primer día. Sino que además, me ha permitido hacerlo sin aburrirme. Al fin y al cabo, las empresas que antes eran clientes variopintos, son ahora departamentos distintos. Y donde antes ofrecía un asesoramiento técnico, ahora ofrezco una aplicación práctica de mi conocimiento.   

En este sentido, quiero aprovechar mi experiencia para decir “basta” a los prejuicios que giran alrededor de estas dos figuras y reivindicar la posición del “abogado in-house” vs. al “abogado fiscalista”.

No sólo creo que es necesario que todos empecemos a juzgar a ambos profesionales bajo DISTINTAS varas de medir (aunque parezca difícil). Sino que creo que es necesario que todos dejemos de considerar que un tipo de abogado es más profesional (o sabe más) que el otro.

En este sentido, es hora de que todos empecemos a interiorizar que “las comparaciones son odiosas” y que si bien ambos parten de la misma base (los impuestos), el “Abogado in-house” desarrolla un rol distinto al “Abogado fiscalista” que no le hace ni mejor ni peor, simplemente DIFERENTE.

Nota al lector: espero hayas disfrutado leyendo este post el cual aprovecho para recordarte que se trata sólo de mi opinión personal, que si bien puedes compartir o no, quiero que sepas que lo he redactado desde mi más profundo respecto a todo los profesionales. En cualquier caso, muchas gracias por tu interés y tiempo. ¡Hasta la próxima!

 

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Por lo tanto, este blog nace con la idea de tratar desde un punto de vista práctico, crítico y ameno todas aquellas novedades fiscales que tienen lugar en el ámbito internacional que afecten o puedan acabar afectando a nuestro sistema fiscal español, y por tanto, a empresas españolas con presencia internacional o empresas extranjeras con presencia en España. Igualmente, el propósito de este blog es comentar y compartir con todos los lectores aquellos trabajos, estudios o artículos preparados por universidades y periódicos extranjeros especializados en fiscalidad internacional que aporten un punto de vista adicional y diferente a las fuentes tradicionales.