LegalToday

Por y para profesionales del Derecho

Portal jurídico de Aranzadi, por y para profesionales del Derecho

19/05/2024. 23:26:31

LegalToday

Por y para profesionales del Derecho

Blog de Snacks Tech & Lex

Mamá, de mayor quiero ser… INTERMEDIARIO

Socio fundador de Avezalia, firma especializada en el asesoramiento jurídico integral TIC

Recordaréis que, en nuestros años mozos, fue famosa la obra de Concha Velasco titulada «Mamá, quiero ser artista». También recordaréis cuando, durante nuestra infancia, contábamos a nuestros padres que queríamos ser soldados, bomberos, toreros, millonarios, médicos y no se sabe cuántas cosas más… No obstante, tal y como va la vida y tal y como están las cosas, está surgiendo una nueva generación JASP (jóvenes, aunque sobradamente petardos) que lo tienen muy claro: ¡Quieren ser intermediarios!

un hombre tecleando en un ordenador

Recordaréis que, en nuestros años mozos, fue famosa la obra de Concha Velasco titulada "Mamá, quiero ser artista". También recordaréis cuando, durante nuestra infancia, contábamos a nuestros padres que queríamos ser soldados, bomberos, toreros, millonarios, médicos y no se sabe cuántas cosas más… No obstante, tal y como va la vida y tal y como están las cosas, está surgiendo una nueva generación JASP (jóvenes, aunque sobradamente petardos) que lo tienen muy claro: ¡Quieren ser intermediarios! Y es que ser intermediario debe ser un chollazo, porque si bien, en muchas ocasiones, no se sabe qué hacen exactamente más que estar en medio (como el miércoles o el jueves, según se mire), saben poner la mano con un arte que no se "pué aguantá".

Pues bien, todo esto que es común en la economía española, lo es aún más en el sector TIC.

Los intermediarios de toda la vida.- SGAE y cía.

Hasta ahora, han venido proliferando una clase de intermediarios (con la SGAE a la cabeza, como ejemplo más claro) cortados por el mismo patrón: un producto de alto consumo, clientes titulares de derechos que tienen el dinero por castigo, una disminución progresiva de valor en sus servicios, ansias de mantener el statu quo y empleo a discreción de los medios económicos y de presión (tipo lobby) para su consecución.

Precisamente, esta labor o, según muchos, no labor de los intermediarios es la que lleva a plantearse su pervivencia en el marco de la actual sociedad de la información.

En efecto, si los destinatarios finales de las obras sujetas a derechos de propiedad intelectual pueden acceder a las mismas sin necesidad de contar con este tipo de entidades o con una gestión muy inferior a la actual, no se entiende muy bien qué valor aportan sus servicios y, con ello, qué pintan en la nueva economía.

Por tanto, ha sido la digitalización de las obras, unida a la posibilidad, inmediata y gratuita, de su acceso a través de las redes de comunicación la que han generado un caldo de cultivo internauta contrario a todo lo que suene a intermediario oficial de la industria.

Una nueva generación de intermediarios.

Sin embargo, cuando pensábamos que los intermediarios podían desaparecer o, cuanto menos, disminuir su influencia, nos damos cuenta que son como una plaga y que ha surgido una nueva generación de intermediarios.

Y como ocurría en Terminator, el nuevo modelo de intermediación corrige mucho de los defectos de la versión anterior: ganan dinero, dan un nuevo valor a los usuarios (la gratuidad del acceso) y, lo que es más importante, son políticamente correctos (al menos desde la óptica internauta).

Y todo ello, a un coste extraordinariamente bajo: una simple web o, incluso, blog, con enlaces a obras ajenas efectuadas por los propios usuarios… y mientras a poner la mano y cobrar por la publicidad y otros ingresos posibles.

Impresionante. Haciendo lo mismo son jaleados y ensalzados como los nuevos gurús de internet y de la nueva economía.

Y el bucle sigue y seguirá eternamente…

Por tanto, la vida sigue y seguirá igual, cual bucle infinito y lo que es más grave: nos usan y nos seguirán usando para ganar dinero.

Pero eso sí, como esto es la ley de la selva, encima de que nos utilizan, ayudaremos a aquellos intermediarios que hagan uso de lo ajeno siempre que sea en nuestro beneficio. Hasta ese punto llegan nuestros principios…

Valora este contenido.

Puntuación:

Sé el primero en puntuar este contenido.