Un tribunal de Los Angeles, en Estados Unidos, ha ordenado este miércoles a Meta y a Google a pagar entre ambas empresas hasta 3 millones de dólares (2,6 millones de euros) para indemnizar en concepto de daños y perjuicios a una joven que alega que su adicción a las plataformas de redes sociales le provocó una crisis de salud mental.
En concreto, el Tribunal de Apelaciones del Octavo Circuito ha ordenado a Meta –la compañía propietaria de Facebook, WhatsApp e Instagram— el abono de 2,1 millones de dólares (1,8 millones de euros), y a Alphabet (Google) otro pago de 900.000 dólares (778.500 euros).
Sin embargo, el jurado aún tiene que decidir sobre la posible imposición de daños punitivos a ambas compañías.
La demandante, Kaley G. M., ha afirmado que comenzó a usar YouTube a los seis años y Instagram a los nueve, atribuyendo a estas plataformas daños como ansiedad, depresión y dismorfia corporal.
«Hoy, un jurado ha visto la verdad y ha responsabilizado a Meta y Google por diseñar productos que generan adicción y perjudican a los niños«, han señalado sus abogados.
Por su parte, ambas empresas han mostrado su desacuerdo con el fallo y han indicado que están evaluando opciones legales.
Este mismo año, un tribunal estatal de California juzgará otros casos sobre la responsabilidad de las tecnológicas, con demandas basadas en angustia psicológica, discapacidad física e incluso suicidio.

