MADRID (Reuters) – Más de 1.000 inmigrantes subsaharianos trataron de entrar en Melilla en la madrugada del miércoles desde el lado marroquí de la frontera con la ciudad española en el norte de África y unos 400 consiguieron cruzar la valla, informó el presidente melillense, Juan José Imbroda.
Los inmigrantes protagonizaron el salto, uno de los más numerosos de los últimos años, hacia las 6 de la mañana en la zona del perímetro cercana al puesto fronterizo de Barrio Chino.
"Eran oleadas, difíciles de parar", dijo en Radio Nacional de España Imbroda. "La policía marroquí colaboró bastante, pero la presión era muy fuerte, un trozo de la valla exterior ha sido derribado", dijo.
Unos 400 de ellos consiguieron entrar y se dirigían al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, que tiene capacidad para 500 personas pero acoge ya a unas 2.000.
"Esto no puede ser", agregó Imbroda.
Una vez en el CETI, los inmigrantes esperan mientras se tramita su posible repatriación. Muchos de ellos son trasladados finalmente a la península y acaban yéndose al resto de Europa.
Miles de personas intentan cada año entrar en España por vía terrestre, por las ciudades norteafricanas de Ceuta y Melilla, o en frágiles embarcaciones, como puerta de entrada a la Unión Europea en busca de una vida mejor.
El Gobierno español ha redoblado el número de miembros de las fuerzas de seguridad
desde abril, después de que alrededor de medio millar de personas
lograran saltar desde Marruecos en la avalancha más importante desde
hace años.
Desde entonces se han producido otros intentos masivos de sortear unas vallas que tienen cuatro metros de altura y están coronadas por concertinas.
Frente a las 1.074 personas que cruzaron el perímetro en 2013, que se extiende a lo largo de 12 kilómetros, unos dos millares lo han logrado en lo que va de año.
Las negociaciones en la UE de cara a una solución europea al problema han avanzado
poco a pesar de los llamamientos de España e Italia, otro país afectado
por la llegada masiva de inmigrantes, para que sus socios del norte de
Europa compartan un mayor compromiso en el problema.

