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26/02/2024. 04:47:20

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Mujer y notariado: una realidad

Carmen Rodríguez Pérez. Decano del Ilustre Colegio Notarial de Murcia

La intervención de la mujer en el ámbito de las profesiones jurídicas, en particular en el notariado, es hoy por hoy una realidad más que asentada, tras un largo camino recorrido. Esta afirmación puede parecer una obviedad, pero recordemos que el acceso de la mujer al notariado estuvo vedado entre los años 1944 y 1961. 

Creo que la incorporación de la mujer en el notariado ha ido en paralelo a la de la mujer en el mercado laboral, y me atrevería a decir que un poco más adelantada, por las propias características del acceso a la profesión. En efecto, éste se lleva a cabo a través de una rigurosa oposición, en absoluta igualdad de condiciones para mujeres y hombres. Prueba de ello es que, en la promoción del año 2019, de las 91 plazas, algo más del sesenta por ciento fueron ocupadas por mujeres. Refiriéndome a mi promoción en particular, en el año 2005, 109 personas nos incorporamos al notariado, de las que 57 eran mujeres, siendo la primera vez en la historia que superaba el número de mujeres al de hombres.

Pero remontémonos un poco. En 1931, durante la Segunda República, se publica un Decreto en el que por primera vez expresamente se reconoce la posibilidad de las mujeres de acceder a la oposición a notarías; recordemos que la Ley del Notariado es de 1862. Esa situación se mantuvo hasta 1944, en la que se publica un nuevo Reglamento Notarial en el que se exige la condición de varón para acceder a la oposición para obtener el título de notario; si bien se reconoce la posibilidad de presentarse a las dos convocatorias siguientes a aquellas mujeres que hubiesen participado en anteriores. Tres mujeres, Consuelo Mendizábal, Margarita Baudín y Carolina Bono, consiguieron entrar en el notariado en los años cuarenta y pudieron ejercer su profesión hasta su jubilación, en los años ochenta.

En 1961 se permite de nuevo a las mujeres participar en oposiciones. El número de aprobadas desde entonces hasta ahora no ha parado de aumentar, siendo este aumento más significativo a partir de los años 90. En la oposición de 2003 por primera vez el número de mujeres y hombres aprobados es el mismo, y en la de 2005, como apunté, el porcentaje de mujeres supera al de hombres. Según datos del año 2020, de 2746 notarios que hay en España, 910 son mujeres. En el caso de la Región de Murcia, de 84 notarios, somos 31 mujeres.

Igual que en acceso a la carrera profesional, también en su desarrollo se aprecia la misma igualdad. Así, en la selección de plaza de destino se sigue un criterio objetivo, por antigüedad en la profesión, que se puede conseguir a través de años de ejercicio o por oposición interna.

En los puestos corporativos, la incorporación de la mujer se ha producido de manera más lenta. Fue en 2008 cuando Palmira Delgado Martín fue elegida Decana del recién creado Colegio Notarial de Castilla la Mancha y la primera mujer Decana en la historia de los Colegios Notariales.  En la actualidad de diecisiete decanos hay tres mujeres, y aproximadamente un treinta por ciento de los cargos de las juntas directivas están ocupados por mujeres, frente al poco más del veinte por ciento del año 2008. En el caso de la Región de Murcia, de los siete miembros de la junta directiva del Colegio Notarial, hay tres mujeres.

Creo que el número no irá sino en aumento. Ello porque, como hemos visto, son cada vez más las mujeres que van accediendo al notariado, y ese incremento se irá viendo reflejado en las siguientes juntas directivas de manera paulatina ya que, generalmente, quien ocupa este tipo de cargos suele tener varios años de carrera profesional; por lo que poco a poco, se irá plasmando ese mayor porcentaje de mujeres que se da en las últimas promociones también en los puestos directivos.

Las Juntas Directivas de los Colegios Notariales son elegidas por los miembros de cada Colegio entre las candidaturas que se presentan. De ser elegidos, el trabajo en las juntas, tanto del Decano o Decana como de cualquiera de sus integrantes, supone un esfuerzo adicional al que ya implica el desempeño diario de la labor en nuestros despachos. Es el artículo 327 del Reglamento Notarial el que principalmente señala sus funciones, así, entre otras, representar los derechos y administrar los intereses del Colegio. Es por tanto una labor añadida que se puede hacer difícil si no hay una igualdad efectiva en el cuidado del hogar y de los hijos de la pareja; de ahí la importancia de la corresponsabilidad en el ámbito familiar, cuestión ésta en la que aún queda camino por recorrer.

El que una mujer sea notaria ha dejado de ser una novedad, algo sorprendente o chocante. La sociedad, afortunadamente, está más que acostumbrada a que una mujer desempeñe este puesto, como el de jueza, abogada, registradora o cualquier otro. Eso ha contribuido en no poca medida a acabar con la imagen tradicional del notario como el señor mayor anclado a sus libros y de la notaria como la mujer del notario, y a presentar a la profesión notarial como lo que es en la actualidad: una profesión formada por personas altamente cualificadas, funcionarias y funcionarios públicos al servicio de la ciudadanía y que ha llevado a cabo una ingente labor de modernización tecnológica en los últimos años, teniendo como uno de sus últimos ejemplos el Portal Notarial del Ciudadano. Ahora hace falta que deje también de ser noticia que una mujer sea Decana de un Colegio Notarial. Para ello es importante que cada vez seamos más las que nos atrevamos a dar el paso.

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