Incluye Sentencia
La Audiencia Nacional ha condenado a 515 años de cárcel a los miembros de ETA pertenecientes al comando ‘Askatun Harizea’ Arkaitz Goikoetxea Basabe y Aitor Cotano Sinde por la autoría del atentado cometido el 14 de mayo de 2008 contra la casa cuartel de la Guardia Civil en la localidad alavesa de Legutiano en el que perdió la vida el sargento Juan Manuel Piñuel.

Según especifica la sentencia, hecha pública este
martes, el tribunal considera a ambos culpables de la comisión de un delito de
asesinato terrorista, 14 de asesinato terrorista en grado de tentativa, otros
12 de asesinato terrorista en grado de tentativa con una pena aparejada menor,
uno de estragos, uno de daños y dos de uso ilegítimo de vehículo a motor.
El tercero de los acusados juzgado por estos hechos, Iñigo
Gutiérrez Carrillo, ha sido condenado a una pena de 8 años de prisión por un
delito de colaboración.
La Fiscalía solicitaba sendas penas de 534 años y seis meses de
cárcel para Goikoetxea Basabe y Cotano. La reducción en la pena aplicada se ha
debido a que el tribunal ha impuesto una única condena por un delito de
estragos y no dos como solicitaba el Ministerio Público en relación con la
deflagración del vehículo utilizado para la huída, que había sido estacionado
en un lugar despoblado.
Por su parte, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC),
que ejercía por primera vez la acusación popular, pedía penas que superan los
1.150 años de cárcel para los tres acusados.
El tribunal, compuesto por los magistrados Ángela Murillo, Teresa
Palacios y Juan Francisco Martel impone, además, el pago de una indemnización
de 500.000 euros para la viuda e hijos del general y el pago de 3.183.212 euros
a la Guardia Civil por los daños producidos en el edificio.
Los jueces consideran probado que el 14 de mayo de 2008, los
condenados colocaron en las proximidades del cuartel una furgoneta-bomba que
habían desplazado desde Francia y que contenía entre 150 y 200 kilos de
explosivo. El vehículo hizo explosión a las 2.55 horas provocando la muerte del
guardia civil Juan Manuel Piñuel y produciendo lesiones a una veintena de
personas. El ataque fue reivindicado por la banda terrorista en un comunicado
remitido al diario Gara publicado el 30 de mayo del mismo año.
Horas después, agentes de la Policía Autónoma Vasca desactivaron
un artefacto, con restos de nitrato amonio y polvo de aluminio y una etiqueta
con el anagrama de ETA, en un vehículo utilizado por los etarras para huir del
lugar del atentado. En este coche se recogieron varias evidencias, entre las
que se encontraban restos de fibra de algodón en las que apareció el perfil
genético de Arkaitz Goikoetxea.
NO HUBO LLAMADA DE AVISO
Los magistrados destacan que la explosión no estuvo precedida de
ninguna llamada de aviso lo que perseguía "evitar dar tiempo a que nadie
se intentara poner a salvo" y causar el mayor daño posible. Añaden que la
deflagración se produjo sólo 2,45 minutos después de que la furgoneta-bomba
fuera estacionada en las inmediaciones del cuartel y especifican que el
artefacto venía preparado desde Francia.
La resolución refleja que los magistrados han tenido en cuenta a
la hora de condenar a los dos autores materiales del atentado, sus
declaraciones policiales y judiciales, que, dicen, coinciden con los hechos de
tal forma que sólo pudieron realizarse "desde el conocimiento pleno de lo
acontecido".
En cuanto a Cotano, la sentencia especifica que su ADN fue
localizado en el coche que se utilizó para viajar a Francia con objeto de
recoger la furgoneta empleada en la explosión. Los jueces consideran que en una
primera fase realizó el transporte junto al colaborador Gutierrez y
posteriormente actuó como lanzadera en el traslado del vehículo explosivo hasta
el cuartel.
En opinión del tribunal Goikoetxea y Cotano no son sólo
responsables de la muerte del sargento Piñuel sino también del intento de
asesinato de otras 26 personas que no fallecieron "por causas ajenas a la
voluntad de los condenados". "Para la dispar suerte corrida por
víctimas no establecieron diferencias, sino que unos tuvieron peor fortuna que
otros", dice la sentencia.