WASHINGTON (Reuters) – El Tribunal Suprema de Estados Unidos ratificó el jueves la reforma sanitaria del presidente Barack Obama, un triunfo para el presidente y su Partido Demócrata en un año electoral y un revés para los republicanos, que se oponen a la reestructuración más profunda del sistema sanitario del país en casi medio siglo.
En una votación dividida de 5 votos a 4 sobre las facultades del Congreso para aplicar impuestos, la Corte ratificó una cláusula de la ley que exige que la mayoría de los ciudadanos tenga un seguro de atención médica para 2014 o que de lo contrario pague una multa.
Se trata de un fallo histórico que dio a la Casa Blanca una enorme ventaja en la campaña de Obama para conseguir la reelección en noviembre.
El requerimiento de atención médica que exige a ciertos individuos pagar una multa por no obtener un seguro de salud "podría caracterizarse de forma razonable como un impuesto", escribió el jefe del tribunal, John Roberts, en el texto que recogió la opinión mayoritaria del tribunal.
"Puesto que la Constitución permite tal impuesto, no es nuestro papel prohibirlo, o pasar sobre su sabiduría o equidad", concluyó.
El conservador Roberts se sumó a cuatro magistrados liberales para aprobar la disposición esencial de la reforma.
Los cuatro detractores, todos del ala conservadora de la sala, fueron los jueces Antonin Scalia, Anthony Kennedy, Clarence Thomas y Samuel Alito. Estos magistrados estaban a favor de revocar la totalidad de la ley.
Obama describió el veredicto como una victoria para los ciudadanos del país, al tiempo que prometió aplicar y mejorar la iniciativa.
"El máximo tribunal en el territorio se ha pronunciado. Continuaremos aplicando esta ley y trabajaremos juntos para mejorarla en lo que sea posible", afirmó Obama en la Casa Blanca.
"Lo que no haremos, lo que el país no puede permitirse hacer, es retomar batallas políticas de hace dos años o volver a la forma en que eran las cosas. Con el anuncio de hoy, es momento de que avancemos", añadió.
En otra parte del fallo, el tribunal también determinó que el Congreso se excedió en su autoridad constitucional al aprobar un fragmento de la ley que obliga a los estados a expandir de forma drástica el programa de ayuda Medicaid para los más pobres.
Sin embargo, el tribunal dijo que este problema queda totalmente remediado porque el Gobierno no puede emplear esta disposición para retirar los fondos actuales de Medicaid, a los estados por no cumplir con los términos de la expansión. Es decir, que no puede sancionarles por incumplir ese apartado.
Los estados "deben aceptar un cambio básico en la naturaleza de Medicaid, o arriesgarse a perder la financiación" al programa, escribió Roberts.
"El remedio para esa violación constitucional es evitar que el Gobierno federal imponga tal sanción. Esa solución no requiere derogar otras partes de la Ley de Atención Médica Asequible", añadió.
VICTORIA EN AÑO ELECTORAL
Los magistrados determinaron que el Congreso no tiene autoridad para obligar a los estados a expandir el número de personas con derecho a recibir la asistencia sanitaria, una decisión que según estimaciones del Gobierno ofrecería cobertura a 17 millones de estadounidenses sin cobertura en 2011.
La ratificación del pasaje sobre adquisición de un seguro médico, conocido como "mandato individual", fue una victoria para Obama, en una legislación que pretende expandir la cobertura a más de 30 millones de ciudadanos sin cobertura.
La ley de 2010 constituye la mayor reforma al sistema de salud de Estados Unidos en 50 años.
Sus críticos, sin embargo, dicen que la reforma se entromete en la vida privadada de las personas y en los asuntos de los estados.
Un elemento clave de la ley ha sido apelado por 26 de los 50 estados y por un grupo comercial de pequeñas empresas, bajo el argumento de que el Congreso abusó de sus poderes otorgados por la Constitución al exigir que las personas adquieran una cobertura antes de 2014.
Estados Unidos gasta más dinero en asistencia médica que cualquier otro país, pero casi 50 millones de sus cerca de 310 millones de habitantes no tienen ningún tipo de cobertura.
Obama optará a la reelección el 6 de noviembre contra el candidato republicano Mitt Romney, que ha pedido derogar la ley y reemplazarla con otras medidas, a pesar de que defendió una estrategia similar a nivel estatal cuando fue gobernador de Massachusetts.
Republicanos y demócratas estaban a la espera del fallo y seguramente intentarán usarlo para sacarle una ventaja política en los próximos meses.
Obama y sus colegas demócratas invirtieron mucha energía y capital político para lograr la aprobación de la medida en el Congreso frente a la unificada oposición republicana. Los conservadores rechazan la ley, a la que apodaron "Obamacare".
Romney dijo tras el fallo que el pueblo estadounidense debe derrotar a Obama en las elecciones para poder revocar la ley.
"Este es momento de elegir para el pueblo estadounidense. Si nos vamos a deshacer del 'Obamacare' vamos a tener que reemplazar al presidente Obama. Mi misión es asegurar que hagamos exactamente eso", dijo Romney, hablando con el Congreso de fondo.
Wall Street ha seguido muy de cerca el proceso judicial, ya que tiene amplias ramificaciones para el sector de la salud y podría afectar los precios de las acciones de aseguradoras, compañías farmacéuticas, fabricantes de dispositivos médicos y hospitales.