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27/09/2022. 12:20:01

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Siguiendo con bromas: ¿sabe usted aquél de las plusvalías en los solares que “ya valen menos”?

Coordinador de la revista Quincena Fiscal

En la tributación municipal casi todo es simplificación: cobrar rápido y con el menor coste de gestión posible. Quizá sea lógico y además está asumido (la habilitación de recargos sobre impuestos serios nunca ha sido bien vista por aquí). Siempre que se simplifica se asume que “la justicia tributaria” se llevará un revolcón, más o menos serio, y parece ser que tampoco pasa nada, nadie se preocupa en exceso.

Siguiendo con bromas: ¿sabe usted áquel de las plusvalías en los solares que “ya valen menos”? Casa vacía mudanzas

Pero estas cosas a veces tienen un cierto puntito de cachondeo (y es que los tributarias, ya se sabe que somos "todo sentido del humor"). La gracia ahora se llama Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana que, en contra de lo que su nombre indica, no grava las plusvalías en terrenos o solares…; y ésta es la primera gracia del asunto, pero ya es antigua, y como nunca ha tenido pizca de gracia, tampoco ahora me hace sonreír.

Pero "partirse de risa" es lo que ha hecho un conocido mío (o de cualquier de ustedes), o no, un amigo imaginario. Este buen hombre compró un piso hace unos años, y ahora no lo puede pagar y ha tenido que ponerlo a la venta, semi-liquidarlo o semi-regalarlo, o lo que sea con tal de recuperar algo de liquidez.

Y al vender, por menos de lo que pagó para comprar, le dicen: ¡tiene usted que pagar el impuesto sobre plusvalías municipales! Y me dice: – ¿¿plusvaqué??

No puedo reírme, porque me pega, e intento explicárselo en plan leguleyo, digo, en plan serio, perdón. Claro la base imponible se calcula de forma objetiva, por la aplicación de unos porcentajes sobre el valor catastral, y así sale siempre positivo, claro.

Y me dice, ¡pero cómo voy a pagar por plusvalías palmando pasta!

Sólo me sale una mueca… ¡y es que en el oficio de tributarista hay que reírse mucho… por no llorar!

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