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‘Manual de las Leyes Administrativas’: diferente, original, contenido y muy pensado

3 de Octubre de 2019
Actualidad Jurídica Aranzadi

1. El libro que hoy presentamos es la nueva edición de un manual de Derecho Administrativo que ha sido calificado como "original, contenido y muy pensado". Un libro que, siendo un manual de Derecho Administrativo, se titula de una forma un tanto diferente de lo que suele ser habitual, para sugerir que pretende ser un complemento y una ayuda para la lectura directa de las normas, pero también para el manejo de las Leyes Administrativas, la conocida edición anotada de las principales normas de Derecho Administrativo que, desde hace veinticinco años, el profesor Martín Rebollo viene publicando en Thomson Reuters y a la que se ha unido este año una versión reducida pensada para estudiantes (Leyes Administrativas básicas). De ahí el título del manual.

Un Manual diferente por sus contenidos, por su originalidad y por el talante y la actitud con que está escrito

2. Pero ¿por qué es diferente este manual? ¿Cuál es su originalidad? Es diferente, en primer lugar, porque es un manual muy pensado. No es fruto de la improvisación, sino el resultado de la larga experiencia de su autor, que le ha permitido entender las dificultades que con frecuencia se les plantean a los alumnos al enfrentarse por primera vez al Derecho Administrativo. Por eso trata de ofrecer un texto redactado desde la perspectiva del lector, es decir, un contenido que responda a sus dudas y le aclare conceptos; que le ayude, en suma, a ubicarse en el complejo Ordenamiento vigente y en los postulados culturales que subyacen en él. Es por tanto un libro pensado, reposado y escrito al final de la vida académica de su autor, lo que le otorga un plus de credibilidad y de solvencia.

El manual es también diferente porque es un texto contenido, es decir, sobrio. No pretende repetir todo lo que se puede entender con la lectura directa de las normas; una lectura directa que el manual propicia y fomenta para cumplir así una de sus finalidades ya apuntadas: ser el complemento natural de las Leyes Administrativas.

El libro es diferente, en fin, por su contenido, por lo que en él se trata y por cómo se trata. En sus 20 capítulos se pasa revista a la Parte General del Derecho Administrativo, pero se incluyen también contenidos nuevos que sirven para entender mejor y contextualizar los aspectos tradicionales. El libro contiene, sí, los capítulos dedicados al sistema de fuentes del Derecho; a la organización de las distintas Administraciones Públicas (con especial atención a la cuestión de la distribución territorial del poder); a la actividad de la Administración (procedimiento, actos, contratos, recursos...); a la responsabilidad patrimonial (donde se hace un planteamiento crítico y se ofrecen algunas propuestas concretas). Analiza también, claro está, la jurisdicción contenciosa entendida como instrumento de garantía y control del poder, haciendo referencia, junto al análisis teórico, a su dimensión sociológica.

Otros capítulos se ocupan de los empleados públicos, los bienes, la expropiación y las sanciones administrativas, incidiendo siempre en los presupuestos históricos y en los aspectos estructurales antes de descender al funcionamiento institucional que, obviamente, también se aborda. Pero la originalidad del libro no sólo estriba en la actitud realista desde la que se abordan los temas tradicionales. Va más allá. Porque incluye, además, capítulos que no están en ningún otro libro de estas características con la finalidad, como se dice, de contextualizar y dar coherencia a esos contenidos clásicos del Derecho Administrativo, desvelando así también el significado cultural e institucional de muchos de esos contenidos.

Hay, así, un capítulo inicial en el que se reflexiona sobre el Derecho en la sociedad de nuestro tiempo. El Derecho como objeto de conocimiento y como realidad histórica, política y cultural. Y también el Derecho como técnica, como lenguaje y como instrumento de control del poder.

Entre esos otros capítulos diferenciales está luego una referencia a los condicionantes externos e internos del Derecho Administrativo. El condicionante externo es la Unión Europea de la que se explican sus orígenes, sus instituciones, sus políticas y sus realizaciones, así como el engarce de su Derecho con el Derecho interno. El condicionante interno es la Constitución a la que se dedica un amplio capítulo en el que se describe su elaboración, su contenido y sus significados, para acabar con una reflexión recapitulativa y el debate de su posible reforma. Todo ello pensando en las generaciones que no vivieron los momentos fundacionales del sistema.

Hay también un capítulo referido a las transformaciones que se han producido en el Derecho Administrativo en los últimos años. En especial, la nueva relación Estado-Sociedad y el cambio de tendencia que, tras la entrada en la Unión Europea, supuso pasar de la idea del servicio público monopolista a la de liberalización.

Un Manual de Derecho Administrativo como éste no podía dejar de referirse a los grandes administrativistas españoles de los siglos XIX y XX que fueron quienes construyeron sistemáticamente esta rama del Derecho y de los que casi nadie habla. Pero hoy somos lo que somos en parte por sus aportaciones. Por eso, como referencia cultural, se incluye un capítulo con una breve biobibliografía de los constructores del sistema y, al final, un singular escalafón de los catedráticos de la asignatura desde 1940. Eso permite hacer referencia también al ámbito universitario, en el que surge este libro; un ámbito que, con toda frecuencia, es muy desconocido y sobre el que se escriben todo tipo de tópicos y generalidades. Por eso en ese capítulo se alude a los orígenes de la Universidad y a su regulación actual, pero también a sus ritos y símbolos, al número de universidades y a otras cuestiones como la organización, la financiación o los tipos de profesores, añadiendo un pequeño diccionario para saber orientarse.

No es propiamente un capítulo, sino más bien un epílogo la última parte del libro en la que se exponen los medios instrumentales para el estudio de la disciplina, ofreciendo después una selección bibliográfica por grandes temas que, por ser limitada, tiene un claro carácter subjetivo. Finalmente se incluye también un anexo que pretende ser un recordatorio con datos políticos, normativos e institucionales. Y una evocación de algunas de las personalidades fallecidas en los últimos 40 años que han condicionado la vida pública y también, de forma directa o indirecta, el Derecho que la ha regulado y la regula.

3. He aquí, pues, un libro importante y diferente. Por su contenido, por su madurez y por su originalidad. Pero sobre todo por el talante y la actitud con que está escrito. Un libro que aspira a ser una ayuda tanto para quienes se acercan por primera vez al Derecho Administrativo como para aquellos otros, más expertos, que quieran recordar ciertos aspectos generales o enmarcar el contenido concreto de los textos. Un Manual para entender y para estudiar las Leyes.

El autor de la obra, Luis Martín Rebollo, Catedrático de Derecho Administrativo y Profesor emérito de la Universidad de Cantabria

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