- Acepta que puedan criticarse decisiones, pero sin «difamar»: «Una cosa es criticar una decisión judicial y otra atacar a quien la dicta»
El presidente de la Audiencia Nacional, Juan Manuel Fernández, ha defendido la independencia de los jueces y del órgano que preside, argumentando que «ni en la Audiencia Nacional ni en ningún órgano de justicia de España se hace política».
Así lo ha explicitado durante su intervención en el Foro la Región, en el que ha abordado el trabajo de la AN en materia de corrupción, un tipo de casos que «carcome el sistema democrático», por lo que «no cabe minimizar su importancia o banalizar estas conductas», ha dicho, «y, por supuesto, no cabe hostigar a quienes las investigan o juzgan».
«En la Audiencia Nacional no se hace política, por más que la investigación y enjuiciamiento que afecte a partidos políticos y o a algunos dirigentes pueda llevar a confusión», ha señalado, tras lo que ha apostillado que «la justicia en España es igual para todos».
De hecho, Juan Manuel Fernández ha apuntado que «la independencia es la divisa esencial del juez». «La independencia no es un privilegio corporativo o profesional, no es una medalla que te ponen cuando apruebas la oposición y que te autoriza a hacer lo que te de la gana», ha dicho el presidente de la AN, que ha garantizado que su labor se desempeña «sin atender a ningún tipo de interés, opresión política, económica o social».
Aceptar la crítica
Las decisiones judiciales, ha recordado Juan Manuel Fernández, se rigen por un sistema de recursos, una «rendición de cuentas», en los que «puede llegar a haber hasta tres niveles de revisión». No obstante, ha asegurado que aceptan «la crítica».
«Vivimos en un país regido por la libertad, faltaría más que no se pudieran criticar las sentencias», ha apostillado. «Se puede criticar el auto del juez Calama y cualquier resolución judicial, lo que no se puede hacer es difamar», ha dicho el presidente de la AN, que ha recordado que «injuriar o calumniar no es libertad de expresión, es un delito, y no tiene nada que ver con el ejercicio de un derecho. «Una cosa es criticar una decisión judicial y otra cosa es atacar a quien la dicta», ha añadido.
A mayores, ha pedido distinguir «ámbitos de actuación», ya que «no es lo mismo» que un particular critique una decisión judicial a que lo haga «el presidente del Gobierno, el presidente de la Xunta o el alcalde». «No es lo mismo, porque la obligación que tienen los responsables políticos es de lealtad institucional», ha señalado.
En todo caso, ha defendido la labor del juez Calama, asegurando que es «un magnífico juez» y ha señalado que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, «al igual que cualquier persona que está sometida en un proceso penal en España a una investigación criminal, va a gozar de todas las garantías constitucionales y procesales y va a tener, por encima de todo, garantizado su derecho constitucional a la presunción de inocencia».
Narcotráfico
Además de los delitos de corrupción y los relacionados con el terrorismo, el presidente de la AN ha entrado en otra de las materias que afronta este tribunal, los delitos de narcotráfico.
Ante ellos, ha abogado por herramientas como la coordinación internacional, el abordaje de los alijos desde el punto de emisión o, al menos, antes de que lleguen a Europa, y la especialización de los profesionales y las herramientas. No obstante, ha hecho hincapié en las dificultades para combatir un ámbito que moviliza un volumen económico por encima del PIB de muchos países.
Sobre esta cuestión, el juez de la Audiencia Nacional Antonio Piña ha apostado por «adelantarse» en las intervenciones, teniendo en cuenta que las lanchas como las que usan los narcotraficantes «salen de Huelva y son capaces de llegar hasta después de las Azores a recoger la droga. Pueden estar un mes en el mar».
«Se está haciendo mucho, pero entra mucho más. Para que se hagan una idea, en rara es la semana que no interceptamos uno o dos barcos en alta mar», ha añadido Piña.
