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18/04/2024. 22:27:15

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Le reducen la pena por llamar al 112 tras casi matar a su mujer a martillazos

La víctima no lo denunció y el agresor ha sido condenado por un delito de lesiones al haber telefoneado para socorrerla

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Incluye Sentencia

El Supremo ha rebajado de 7 a 4 años y medio de prisión la pena a un hombre, condenado por herir gravemente a su mujer con un martillo, al estimar que la agresión no constituye un delito de homicidio en tentativa, sino de lesiones, ya que posteriormente llamó al 112 para que atendieran a la víctima.

Un teléfono descolgado.

Los hechos ocurrieron en marzo de 2009 en Lérida, cuando el condenado, M.A.Z., de 29 años y origen boliviano, golpeó de forma repetida a su pareja, L.P.M., con un martillo en la cabeza y otras partes del cuerpo durante una discusión en la vivienda conyugal. Tras ello, Z. abandonó el piso, dejando en él a la mujer con la puerta cerrada, aunque poco después llamó al teléfono de emergencias 112 comunicando la agresión y pidiendo asistencia.

M. sufrió un traumatismo craneoencefálico, la fractura de un hueso de la mano y diversas lesiones más que requirieron su ingreso en la UCI del hospital Arnau de Vilanova de Lérida y un posterior tratamiento médico y quirúrgico. A pesar de ello, la víctima no denunció a Z. e incluso le perdonó.

La Audiencia Provincial de Lérida condenó al agresor a siete años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa, aunque la defensa de Z. presentó un recurso de casación y ahora el Tribunal Supremo le ha dado parcialmente la razón. En su sentencia, con fecha de 22 de febrero, la sala segunda de lo Penal del Tribunal Supremo rebaja de siete a cuatro años y medio de prisión la condena a Z., a quien considera autor de un delito de lesiones y le absuelve del de homicidio en tentativa.

El tribunal, que aplica la «pena mínima legal» teniendo en cuenta la agravante de parentesco, entiende que se da la «excusa absolutoria del desistimiento activo», ya que tras haber agredido a su pareja el acusado cambió «su inicial dolo delictivo» por «un dolo de salvación», pues llamó al servicio de emergencias para comunicar lo sucedido y que atendieran a la mujer. «Y todo ello cuando no existía conocimiento de los hechos y por tanto como fruto de su libre voluntad, y al mismo tiempo siendo consciente de que su mujer continuaba malherida por su acción», señala la sentencia.

«Se está ante un «actus contrarius» del agresor que fue sin duda eficaz para cortar el curso normal al que pudieran haber llegado las lesiones producidas. Dicho acto fue claramente voluntario, y todo ello nos lleva a estimar que se está ante un desistimiento activo en relación al delito contra la vida inicialmente querido por M.A.», subraya la resolución judicial.

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