07 de Diciembre de 2019 | 08:09
LEGAL TODAY. POR Y PARA ABOGADOS
 

Herramientas para el texto

Estrategia

10 de Junio de 2008

Contenido de Buenas prácticas:

Prepara tu estrategia

Scott S. Wishart,
es colaborador de Legal Today


Los jóvenes abogados tienden a seguir patrones universitarios cuando se enfrentan a su vida laboral, los cuales se muestran abiertamente insuficientes hoy en día. Esta aproximación debe dar paso a una concepción profesional a largo plazo, que esté en consonancia con las nuevas formas de ejercer el derecho.

La prestación de servicios jurídicos se ha transformado de una forma notable en los últimos años: a los ojos de todos está la diferencia que hay entre los antiguos bufetes familiares y las modernas firmas que, bajo la premisa de la especialización, logran situarse en una posición que les permite afianzar y potenciar su nicho de mercado. Hoy en día, las fronteras geográficas no representan para ellas un escollo insalvable si de lo que se trata es de conservar, mejorar y ampliar las relaciones con sus clientes. Pero esta realidad es el producto de una nueva forma de ver el negocio, donde los despachos han pasado a la vanguardia creando planes estratégicos de crecimiento que distan mucho de la posición pasiva que los abogados asumían no hace mucho. Pero quedan algunos rezagos.

Por sorprendente que parezca, son los estudiantes a punto de titularse quienes se muestran menos activos a la hora de asumir este reto. Es posible que, influenciados por el esquema universitario, se paren a verlas venir; es decir, asuman que los cambios en la profesión no les competen y decidan resguardarse en el tibio regazo de su Alma Máter. Esta actitud pasiva queda de manifiesto cuando nos percatamos de que, salvo algunas excepciones, los jóvenes abogados no se plantean una estrategia profesional a largo plazo. Dicho en otras palabras: no están sintonizados con el mundo profesional, por lo cual no hacen suya la necesidad de reducir al máximo la incertidumbre profesional y, por tanto, no planifican concienzudamente los pasos que darán cuando dejan atrás la facultad.

Los universitarios establecen metas en el futuro inmediato, como aprobar las asignaturas, presentar los trabajos, cumplir con los horarios, etc. Pero cada vez que se logra finalizar un curso, se empieza más o menos de cero en el siguiente, y así hasta terminar la carrera.

No se trata de criticar el sistema de enseñanza superior, lo problemático es que este esquema crea una inercia en los nuevos abogados, que intentan reproducirla en su ejercicio profesional. Al salir de las aulas ingresan en trabajos, no siempre deseados, y empiezan a realizar labores que posiblemente no les ayuden a ir por donde ellos quieren.

Pero hay formas simples de cortar con esta deriva cortoplacista. Los estudiantes deben hacer el ejercicio de describir (en una hoja de papel si es necesario), con el mayor detalle, cómo les gustaría que fuera su carrera profesional. Se trata de romper con el esquema de la universidad, marcando las metas que nos darían mayor satisfacción personal.

Si, por ejemplo, un joven resuelve que quiere dedicarse al derecho comercial y ser director de una firma internacional "X", debe dar pasos que los conduzcan en esa dirección (no será el despacho quien venga a ofrecerle el cargo directivo). En primer lugar, es conveniente que en la recta final de la carrera, se establezca una red de contactos con personas allegadas al bufete en el que se pretende ingresar. Los profesores pueden ayudar mucho en este aspecto, debido a que mantienen lazos con ex alumnos o ellos mismos se mantienen en activo. Los docentes son los puentes naturales entre el mundo profesional y el universitario. Es sorprende, por tanto, que este tipo de relaciones sean pasadas por alto, mientras se confía el futuro al envío indiscriminado del currículum vitae. Cabe aclarar que no se trata de cultivar amistades por conveniencia, más bien es cuestión de discutir abiertamente con expertos sobre una legítima aspiración profesional.

En segundo lugar, es importante hacer una investigación exhaustiva del despacho: quiénes son sus dueños, qué estrategias de expansión tienen, qué idiomas son importantes para ellos, qué nuevas sucursales han abierto, etc. También, hay que establecer si las áreas de mayor expansión dentro de esa firma encajan con lo que el estudiante busca, y si es así -si todos los requisitos marcados se han cumplido- el aspirante deberá lanzarse con convicción a alcanzar su ideal profesional.

Quisiera sintetizar este artículo subrayando algunos consejos que se desprenden del texto y que entiendo vale la pena que sean interiorizados por quienes están ad portas de dejar la facultad:

  • Hay que dejar a la suerte el menor margen posible de incidencia en la vida profesional.
  • Los jóvenes abogados son los mejores valedores de sus deseos e intereses (siempre y cuando sepan en qué consisten esos deseos e intereses).
  • Gran parte de la información necesaria para llegar donde se quiere, está disponible para todos los interesados.
  • No es suficiente con una buena preparación. Ésta debe estar acompañada de una estrategia profesional a largo plazo que permita maximizar sus resultados.
  • Comparte esta noticia en linkedin

 
 

Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Antes de continuar por favor lea nuestra nueva Declaración de Privacidad. Además utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y poder ofrecerle las mejores opciones mediante el análisis de la navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Para más información pulse aquí.   Aceptar